El rubor o blush es mucho más que un simple toque de color en las mejillas, ya que actualmente se emplea como una herramienta que permite dar contorno al rostro de manera poderosa y versátil.
Este tipo de productos tiene la capacidad de levantar tus facciones, acortar visualmente el rostro e incluso darte un aspecto juvenil y lleno de vida en cuestión de segundos.
Ya no necesitas sonreír, o aplicarlo solo en las manzanas de las mejillas; ahora el blush tiene un sinfín de formas de esculpir tu cara y resaltar tu estructura ósea.
7 formas de usar blush para transformar tu rostro
- Efecto lifting o estilo foxy
Debes aplicar el producto en la parte alta de los pómulos y difuminarla hacia las sienes.

- Efecto sunkissed o besada por el sol
El blush se pone en forma de "W", cruzando los pómulos y el puente de la nariz, para acercarse al efecto que resultaría de un ligero bronceado.

- Efecto plump o volumen juvenil
Aplica el rubor justo en medio de las manzajas de las mejillas para dar una estética más inocente.

- Efecto draping o esculpido
Utiliza el blush debajo del hueso del pómulo, como si sustituyeras el tradicional broncer.

- Efecto acortador
Aplica el producto de manera horizontal en la punta de la barbilla y en la frente alta para equilibrar los rostros alargados.
- Efecto ojos grandes
Lleva el rubor desde el pómulo hasta la cuenca del ojo para dar un efecto de unificación con el párpado.
- Efecto glowy natural

Mezcla tu blush líquido con un poco de iluminador antes de colocarlo en las mejillas, para un resultado brillante sin exagerar.
Los expertos en maquillaje también han compartido cuáles son los tonos de blush que pueden lucir mejor en ti, según tu tipo de piel. Generalmente, la tez clara puede usar colores como el rosa, malca, durazno o coral.
Mientras que las pieles medias pueden usar tonalidades más intensas, como el berry, y también duraznos profundos o colores melocotón. Y la piel oscura combina mejor con rojos vibrantes y acabados dorados.
