Las tendencias de cada año ayudan a embellecer nuestro hogar y darle un toque especial. En el rubro del diseño de interiores los focos son varios ya que los colores, las texturas, los elementos decorativos y hasta la iluminación son tenidos en cuenta.
¡Invitado especial! El Capi Pérez en La Resolana del 26 de julio del 2026 entrevista a un cantante reconocido
Al respecto, muchas modificaciones ayudan a darles una esencia especial a cada espacio y, en el caso de la cocina, cualquier cambio puede notarse rápidamente. En esta oportunidad, las recomendaciones de los expertos apuntan a los colores para la cocina pero con la advertencia sobre cuáles pueden avejentarla.
Colores para una cocina
De acuerdo con distintas fuentes bibliográficas sobre diseño de interiores, la elección cromática en la cocina impacta directamente en la percepción de calidez del hogar y en su valor inmobiliario. Es por eso que desde este rubro advierten que recurrir a tonalidades demasiado frías, estridentes o ligadas a modas pasajeras puede hacer que esta área luzca desactualizada, impersonal o como si requiriera una reforma urgente.
@cristhianmeraarquitecto El blanco puro no es la mejor opción para tu cocina, convinar adecuadamente colores y texturas darán mayor realmente, lujo y atemporalidad a tus espacios #arquitectura #diseño #arquitecto #cristhianmera #diseñodeinteriores ♬ sonido original - cristhianmeraarquitecto
Por lo tanto, los diseñadores recomiendan evitar las tendencias polarizantes y apostar por paletas atemporales. La clave, señalan, está en basarse en tierras suaves, maderas claras y neutros cálidos, ya que son tonalidades que garantizan una estética armoniosa, luminosa y duradera en el tiempo.
Tonos que avejentan la cocina
Por todo lo señalado, los diseñadores de interiores precisan qué errores hay que evitar a la hora de darle color a nuestra cocina. A continuación, se detallan qué colores es mejor evitar en la cocina ya que pueden avejentarla:
- Verde brillante o eléctrico: Al ser un color muy saturado e invasivo en armarios, genera cansancio visual y la sensación de un cambio complejo de revertir; la alternativa recomendada es un verde oliva suave.
- Blanco puro (con herrajes negros): Aunque dominó la última década, su repetición excesiva hace que pierda personalidad y se sienta desfasado; se aconseja sustituirlo por neutros cálidos o tonos inspirados en la naturaleza.
- Tonos extremos (carbón muy oscuro, neón, rojo o púrpura): Son paletas divisivas que pierden vigencia con rapidez y dificultan la integración Armónica de los elementos decorativos.
- Gris frío (con subtono azul): Aplicado en muebles, mesadas o paredes, crea un ambiente plano, frío y rígido asociado a tendencias pasadas; el tono taupé resulta mucho más acogedor e ilumina mejor.
