Si acabas de comprar una freidora de aire, no conviene llenarla de comida y comenzar a cocinar de inmediato. Antes hay algunos pasos que pueden ayudarte a preparar correctamente el aparato, desde lavar sus piezas hasta elegir el lugar adecuado para colocarlo. Pero hay un detalle de su primer uso que suele pasar desapercibido y que puede hacer la diferencia.
De acuerdo con Avera, antes de utilizar una freidora de aire por primera vez es importante limpiar sus piezas y preparar el recubrimiento antiadherente. La marca recomienda lavar la cesta y el recipiente con detergente y una esponja suave, secarlos y después aplicar una capa fina de aceite antes de ponerlos en funcionamiento.
Qué hacer al utilizar una freidora de aire por primera vez
1. Lava la cesta y el recipiente
Antes de cocinar cualquier alimento, retira la cesta y el recipiente para lavarlos cuidadosamente. Utiliza agua, detergente y una esponja suave para eliminar posibles residuos del proceso de fabricación o del embalaje.
Después, sécalos completamente con un paño limpio. Evita utilizar fibras metálicas o esponjas demasiado ásperas, ya que pueden dañar el recubrimiento antiadherente.

2. Coloca la freidora en un lugar adecuado
La ubicación en la cocina también es importante. Pon la freidora sobre una superficie plana, estable y resistente al calor, dejando espacio suficiente alrededor para que pueda liberar el aire caliente.
Avera recomienda mantener una separación de aproximadamente 10 centímetros respecto de paredes, gabinetes u otros electrodomésticos debido a la salida de aire caliente de la parte posterior.
3. Prepara el recubrimiento antiadherente
Si el manual de tu modelo lo indica, puedes realizar un primer proceso de preparación del recubrimiento. Aplica una capa muy fina de aceite sobre la cesta y el recipiente después de haberlos lavado y secado.
Posteriormente, algunos fabricantes recomiendan colocar las piezas en la freidora y encenderla durante unos minutos. Lo mejor es seguir las instrucciones específicas del manual de tu aparato.
4. Familiarízate con la temperatura y el tiempo
Antes de preparar una receta complicada, prueba con alimentos sencillos y revisa cómo funcionan los controles. Identifica dónde se ajustan la temperatura y el temporizador y consulta las indicaciones del fabricante.
También conviene recordar que cada modelo puede funcionar de manera diferente. Por eso, los tiempos y temperaturas de una receta no siempre serán idénticos en todas las freidoras.
5. No llenes demasiado la cesta
Uno de los errores más comunes al estrenar este electrodoméstico es querer cocinar demasiada comida de una sola vez. Deja espacio para que el aire caliente pueda circular entre los alimentos y evita superar la capacidad máxima indicada por el fabricante.
Si colocas demasiados alimentos, pueden cocinarse de manera desigual y perder parte de esa textura dorada y crujiente que buscas.
6. Precalienta solo cuando sea necesario
Las recomendaciones sobre el precalentamiento pueden variar según el modelo y la receta. ELLE incluye entre sus consejos para utilizar una freidora de aire por primera vez conocer bien el funcionamiento del aparato y adaptar la preparación a sus características, algo especialmente importante cuando todavía estás aprendiendo a controlar sus tiempos y temperaturas.
Por eso, antes de precalentarla, revisa el manual de instrucciones y las indicaciones de la receta. Algunos modelos requieren este paso, mientras que otros pueden utilizarse directamente con los alimentos dentro.
7. Añade poco aceite cuando sea necesario
Aunque la freidora de aire permite cocinar utilizando muy poco aceite, algunas preparaciones pueden beneficiarse de una pequeña cantidad. Puedes distribuirla sobre los alimentos con una brocha o mediante un pulverizador.
No es necesario empapar la comida. Una cantidad moderada puede ayudar a conseguir un exterior más dorado y crujiente, dependiendo del alimento que estés preparando.

8. Sacude o voltea los alimentos
Durante la cocción, algunas preparaciones necesitan moverse para conseguir un resultado más uniforme. Sacudir la cesta o voltear los alimentos a mitad del proceso puede ayudar a que se doren por diferentes lados.
Esto resulta especialmente útil con papas, verduras, nuggets y otros alimentos pequeños que pueden quedar amontonados dentro de la cesta.
9. Limpia la freidora después de usarla
Una vez que termines de cocinar, espera a que el aparato se enfríe antes de limpiarlo. Lava la cesta y el recipiente con agua y jabón, utilizando materiales suaves que no dañen el recubrimiento.
En cuanto al cuerpo de la freidora, evita mojarlo directamente. Puedes limpiarlo con un paño húmedo y después secarlo, procurando que el agua no llegue a los componentes eléctricos.
¿Qué debes recordar antes de estrenar tu freidora de aire?
Utilizar este electrodoméstico por primera vez es sencillo si primero limpias sus piezas, eliges una superficie adecuada y conoces las indicaciones de tu modelo. Después solo tendrás que aprender a controlar las cantidades, los tiempos y las temperaturas para encontrar el punto que más te guste.
Con estos cuidados, tu primera experiencia será mucho más sencilla y podrás empezar a preparar desde papas y verduras hasta pollo, pescado y otros alimentos, aprovechando las posibilidades que ofrece la freidora de aire.






