En el mundo de la belleza hay cortes de pelo que van más allá de lo estético y logran transformar por completo la percepción del rostro. En 2026, uno de los estilos que más está dando de qué hablar es el mullet moderno: una versión actualizada del clásico que combina estructura, movimiento y un efecto rejuvenecedor casi inmediato.
Lejos de la imagen más atrevida de décadas pasadas, el mullet regresa con un enfoque más suave y adaptable. Gracias a su juego de capas y volúmenes, este corte logra enmarcar el rostro y definir la mandíbula. De esta manera, se convierte en una opción cada vez más elegida por quienes buscan un cambio favorecedor sin demasiado esfuerzo.
Mullet moderno: el corte de pelo que estiliza el rostro y rejuvenece
El mullet actual se caracteriza por ser un corte en capas con mayor volumen en la parte superior y laterales más ligeros, mientras que la zona posterior conserva algo más de largo. Esta estructura permite crear un efecto visual que estiliza el rostro y resalta la línea de la mandíbula.
El estilista británico Sam McKnight, referente en tendencias capilares, ha señalado que los cortes con capas estratégicas ayudan a esculpir el rostro de forma natural, aportando movimiento y evitando que el cabello se vea pesado. Además, el mullet moderno tiene la ventaja de adaptarse a distintos tipos de cabello, desde lisos hasta ondulados o rizados.
¿Cómo llevar el corte mullet según expertos en peluquería?
Para lograr un resultado favorecedor, los especialistas recomiendan personalizar el corte según la forma del rostro. La estilista Sally Hershberger destaca que el secreto está en ajustar las capas para equilibrar las proporciones faciales y potenciar los rasgos.
Por ejemplo: en rostros redondeados se puede optar por más volumen en la parte superior para alargar visualmente, mientras que en rostros alargados conviene suavizar las capas para no acentuar demasiado la verticalidad.
En cuanto al peinado, el mullet requiere poco mantenimiento. Un poco de spray texturizante o crema de peinado es suficiente para resaltar las capas y dar movimiento al cabello.
Este corte demuestra que no hace falta un cambio radical para renovar la imagen. Con su capacidad para definir la mandíbula, aportar volumen y suavizar los rasgos, se posiciona como uno de los estilos más favorecedores y actuales de la temporada.
