Una de las grandes preocupaciones de miles de personas es la llegada de la vejez o adultez, y es que esto trae aparejado una serie de cambios en el cuerpo muy notorio; como la aparición de las primeras arrugas, líneas de expresión, la aparición de las alas de murciélagos y la falta de musculatura en algunas partes del cuerpo. Entre ellas, hay que mencionar la zona de las piernas y es que después de los 60 años, es cuando más ejercicio deben hacer las personas para fortalecer, por lo que hay un ejercicio que es clave para mantener fuerte el tren inferior.
Por más que no parezca, realizar ejercicio físico después de los 60 años es fundamental para garantizar una buena calidad de vida, evitar problemas de motricidad o tener dificultades para caminar y esto ayudará a que la persona pueda moverse sin la ayuda de nadie. Y entre las zonas más importantes para ejercitar están las piernas y es que activará los grupos musculares más grandes del cuerpo, generando estabilidad.
Por otro lado, hay que mencionar que una de las principales consecuencias del envejecimiento es la reducción de la masa muscular, lo que dificulta llevar adelante tareas cotidianas como subir o bajar escaleras o levantarse de una silla. Es por este motivo, que los especialistas recomiendan una serie de ejercicios para los mayores de 60 años y se trata un ejercicio que es muy sencillo y combina eficacia y seguridad.
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Cuál es el ejercicio para fortalecer piernas después de los 60 años
El mejor ejercicio para fortalecer piernas después de los 60 años es extensión de pierna con churro de piscina y se trata de uno de los movimientos más eficaces para fortalecer la zona, según explicaron desde Mayo Clinic. El movimiento se realiza en una zona donde el agua llega a la cintura, la persona se coloca de espaldas al borde de la piscina y apoya los brazos para mantener el equilibrio. Entre los beneficios que tiene este ejercicio es que no es de impacto y no causará dolores en las articulaciones.
Cómo se hace este ejercicio
La ejecución de este ejercicio consiste en colocarse con la espalda recta y sujetarse del borde de la piscina o apoyarse en la pared; fijar el churro bajo el pie y el material tiende a flotar, por lo que tendrás que hacer presión hacia abajo para luego flexionar la pierna y extender de forma controlada. Los expertos recomiendan hacer entre 12 a 15 repeticiones con cada pierna.
