Las ollas de barro forman parte de la tradición artesanal mexicana y destacan por su resistencia al calor y su elaboración con arcilla natural. La mayoría de ellas son utilizadas para cocinar los frijoles, uno de los alimentos por excelencia del país, pero al paso del tiempo, dejan de ser aptas para la cocina y es entonces que se pueden reutilizar para decoraciones bonitas, como las jarras de vidrio para hacer que las mesas se vean lujosas.
Este tipo de ollas también se utiliza para la creación de piñatas, como lo son estas ideas de Paw Patrol que puedes hacer desde la comodidad de la casa sin gastar mucho. Es por ello que las piezas rotas pueden convertirse en elementos decorativos que prolongan su vida útil y reducen los residuos.
Así puedes reutilizar las ollas de barro
Una de las opciones más populares es la de jardines en miniatura. Si la olla conserva buena parte de su estructura. Las grietas naturales pueden aprovecharse para construir caminos, escaleras o desniveles decorativos. Las macetas de barro ofrecen buena aireación para diferentes especies.

Otra alternativa consiste en utilizar los fragmentos como bordes para macetas o jardines. Las piezas curvas pueden enterrarse parcialmente alrededor de plantas para delimitar espacios, proteger la tierra y tener un acabado rústico.
Los trozos pequeños también funcionan para elaborar mosaicos decorativos sobre mesas, marcos para fotografías, bases para macetas o placas ornamentales. Esta técnica consiste en fijar las piezas con adhesivo para cerámica y rellenar las uniones con boquilla o pasta para mosaico.
También puedes fabricar portavelas o centros de mesa con las piezas más grandes de la olla. Basta con limpiar cuidadosamente la superficie, colocar arena decorativa o piedras pequeñas en el fondo y añadir velas LED o recipientes especiales para veladoras.
Es preciso mencionar que antes de transformar una olla rota en un objeto decorativo se tienen que lavar todas las piezas con agua y cepillo para eliminar restos de tierra, grasa o polvo acumulado
