En el Feng Shui , las plantas cumplen un rol fundamental como activadoras de energía vital o Chi. No solo aportan belleza y frescura a los ambientes, sino que también funcionan como armonizadoras naturales capaces de equilibrar emociones, mejorar la circulación energética y atraer bienestar material.
Entre las más recomendadas por expertos se encuentra el potus : una planta resistente y versátil que simboliza crecimiento continuo y abundancia. De acuerdo con especialistas en Feng Shui como Lillian Too y Rodika Tchi, el ejemplar es ideal para hogares y espacios de trabajo porque ayuda a suavizar energías densas y a mantener un flujo constante de prosperidad.
Los 3 lugares del hogar ideales para colocar el potus, según el Feng Shui
- La esquina sureste del hogar o la oficina (área de la riqueza): en el mapa Bagua, este sector está asociado con la prosperidad, el dinero y el crecimiento económico. Colocar un potus allí favorece la expansión financiera y la estabilidad material, especialmente si se encuentra saludable y frondoso.
- La entrada principal: para el Feng Shui, la puerta de ingreso es la "boca del Chi". Ubicar un potus cerca de la entrada ayuda a filtrar energías negativas y a atraer oportunidades positivas desde el exterior, según explica la especialistaMarie Diamond.
- Espacios de trabajo o estudio: escritorios, oficinas en casa o áreas donde se toman decisiones importantes se benefician de la energía del ejemplar. Esta planta estimula la concentración, reduce el estrés y promueve el crecimiento profesional, de acuerdo con principios de la filosfofía china moderna aplicados a entornos laborales.
¿Cuáles son las propiedades energéticas del potus y cómo cuidarlo correctamente?
A nivel energético, el potus representa abundancia, renovación y constancia. Sus hojas en forma de corazón y su crecimiento continuo simbolizan la expansión y la prosperidad sostenida. Además, se le atribuye la capacidad de absorber energías estancadas y transformar ambientes cargados en espacios más livianos y equilibrados.
En cuanto a su mantenimiento, la planta requiere luz indirecta, ya que la exposición directa al sol puede dañar sus hojas. El riego debe ser moderado: lo ideal es hacerlo cuando la tierra esté seca en la superficie, evitando el exceso de agua.
También se recomienda limpiar sus hojas con un paño húmedo para favorecer el flujo energético y podarlo regularmente. Según el Feng Shui, está última acción ayuda a eliminar bloqueos y permitir que la prosperidad siga expandiéndose tanto en el hogar como en el trabajo.
