El mundo de la manicura es muy versátil ya que constantemente tenemos nuevas tendencias y diseños qué hacen que nuestras uñas luzcan de una manera única y original.
Una de las técnicas qué no pasa de moda es la de las uñas glazed que se sigue posicionando por su brillo que nos recuerda al vidrio limpio, además de que es suave y luminoso. Puede parecer algo difícil de hacer en casa, pero te vamos a contar cómo lograrlo de una manera muy fácil.
Lo que necesitarás es una base lechosa, polvo parlado y un top coat realmente brillante. Básicamente todo consiste en trabajar con capa finas, ajustar los tiempos de curado y mantener la superficie libre de pelusas o aceites para que el pigmento se pueda adherir de forma uniforme.
¿Cómo lograr las uñas glazed?
El primer paso para realizar unas uñas glazed es preparar una base lechosa fina y uniforme. El fondo suave es lo que le va a dar el efecto de vidrio por lo que la base lechosa o nude son las que mejor funcionan.
Tienes que aplicar una o dos capas finas para que el resultado no sea opaco o demasiado blanco. Deja que cada capa seque o cure por completo ya que si queda húmeda el polvo cromado va a adherirse de manera irregular.
Llegamos al segundo paso que es el que va a definir si el efecto será espejo o quedará nacarado. Los top no-wipe son los recomendados debido a que no reciben el pigmento ya que dejan una superficie lisa y ligeramente agarrosa.
En el caso de que uses un esmalte tradicional debes tener en cuenta que el acabado será más suave y menos vidrio no por un error sino porque es muy limitado.
Llegó la hora de aplicar el polvo cromado o perlado qué debe ser muy fino. Vas a tomar una mínima cantidad con un aplicador de sombra o con el dedo enguantado y tienes que frotarlo con movimientos cortos. Recuerda que lo que queremos es pulir y no cubrir.
Se debe ajustar el tiempo de curado para que el polvo sea adhiera, es decir el top coat no debe estar ni demasiado duro ni demasiado fresco.
Si es en gel suele funcionar curar entre 30 y 45 segundos, en el caso de un esmalte tradicional debes esperar a que esté seco al tacto.
Para poder llevar a cabo esta técnica es muy importante que no haya pelusas, aceites y contaminación de la superficie porque cualquier partícula arruina el efecto vidrio.
Teniendo en cuenta esto antes de aplicar el polvo vas a limpiar la uña, utiliza toallas sin pelusa y evita tocar la superficie con los dedos.
Por último, después del top coat final vas a pasar el pincel por el borde libre con una capa muy fina. Esto va a evitar que el pigmento se desgaste en uno o dos días y mantiene el brillo intacto.
