Un huevo pochado puede transformar cualquier desayuno sencillo en uno extraordinario y con sabor exquisito. Sin embargo, tiene que hacerse con muchísimo cuidado para obtener la consistencia y texturas deseadas, ya que hay que cuidar la temperatura del agua, poner la cantidad exacta de vinagre y respetar los tiempos de cocción, una tarea que hizo que los cocineros de MasterChef 24/7 se esmeraran en dar los mejores resultados aún con muy poco margen para lograrlo.
Ingredientes para hacer un huevo pochado al estilo MasterChef 24/7
- 1 huevo fresco
- 1 litro de agua
- 1 cucharada de vinagre blanco
- Sal y pimienta al gusto
- Una olla de buen tamaño
- Cuchara ranurada (los utensilios también son muy importantes en las preparaciones de huevos pochados porque ayudan a manipular los productos de manera correcta)
Igual que en MasterChef 24/7: el paso a paso para un huevo pochado en su punto
- Poner a calentar el agua hasta que se formen pequeñas burbujas. Es importante que no hierva con demasiada intensidad para no interferir con los tiempos de cocción.
- Una vez que el agua esté lista, añadir el vinagre, que es el que ayuda a que la clara de los huevos pochados "coagulen", es decir, que se forme la capa sobre la yema.
- Rompe el huevo en un recipiente pequeño. Toma una cuchara y forma una especie de remolino en el agua ya caliente e incorpora ahí el huevo para que la clara se envuelva de manera uniforme.
- Cocina durante tres o cuatro minutos para que la yema quede líquida y la clara adquiera una cocción uniforme.
Retira el huevo con la cuchara ranurada y ponlo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de agua y que no interfiera al momento del emplatado.

Los tiempos de cocción son muy importantes en los huevos pochados|Canva
¿Cuál es el origen del huevo pochado?
Los huevos pochados que pusieron a prueba a los participantes de MasterChef 24/7 tienen raíces en la cocina francesa y su nombre proviene de la palabra "pochier", que significa "encerrar" y hace referencia a la textura con la que la clara parece envolver a la yema, según un artículo de Historical Italian Cooking. No es una técnica nueva, sino que tendría registros desde el siglo XIV y ha ido transformándose para mantenerse entre las opciones preferidas para un desayuno exquisito.
