Durante un momento de complicidad en MasterChef 24/7, Lancer se abrió con Michelle al reflexionar sobre la relación con su padre: “Es muy duro”, confesó el cocinero, revelando que rara vez lo ha visto llorar. Agregó que en su familia suelen ser serios y agotarse rápido socialmente, pero que guardan una convivencia muy divertida y llena de complicidad.