Seguramente has escuchado en diversas ocasiones que los cocineros de MasterChef 24/7 recurren a los encurtidos para complementar sus recetas en los diferentes retos, pero, ¿sabes qué son y cuántos tipos hay?
En la cocina más famosa de México, los encurtidos surgen como verdaderos aliados de la cocina contemporánea: conservas saciantes, bajas en calorías y con valiosas propiedades digestivas.
Aunque solemos asociar esta técnica a las clásicas aceitunas o pepinillos del aperitivo mediterráneo, la realidad es que prácticamente cualquier vegetal, fruto seco, salsa e incluso especia puede someterse a este proceso para transformar su perfil de sabor.
¿Cuántos tipos de encurtidos existen?
Más allá de la variedad del ingrediente principal, los expertos de Scoolinary Blog explican que los encurtidos se dividen en dos grandes métodos de preparación:
Encurtidos no fermentados: Es la técnica más extendida en los hogares. Consiste en sumergir el alimento en una solución ácida —generalmente vinagre con sal, hierbas y especias— para conservar el vegetal y aportarle esa acidez característica de forma directa y rápida.
Encurtidos fermentados: En este proceso, la preservación ocurre de manera natural gracias a la acción de microorganismos benéficos (bacterias lácticas) en una salmuera. Este método no solo transforma la textura y el aroma del vegetal, sino que aporta bacterias probióticas clave para la salud intestinal.
Además, dentro de la gastronomía, la diversidad de conservas abarca desde las opciones más tradicionales hasta elaboraciones internacionales de gran arraigo. Entre las más populares están:
Clásicos del aperitivo: Los pepinillos, las cebollitas, las alcaparras y las zanahorias en vinagre son esenciales para aportar crocantez. A ellos se suman los altramuces, las guindillas para dar un toque picante y los rabanitos encurtidos, ideales por su vistoso color.
Especialidades y fermentos globales: En esta categoría destacan preparaciones de fuerte carácter como el kimchi coreano y el chucrut de col, así como los chutneys agridulces, los escabeches tradicionales y hasta las semillas de mostaza encurtida que explotan en el paladar.
