Bluey es una caricatura infantil que ha logrado enseñar que el juego es una herramienta muy importante para que los niños aprendan. Uno de los mejores ejemplos es “Estatuas Musicales”, donde los niños bailan libremente mientras suena la música y deben quedarse completamente inmóviles cuando esta se detiene; de hecho, los personajes juegan este juego en el famoso intro de la serie. Aunque parece una actividad muy sencilla, se ha demostrado que este tipo de actividades fortalece el control de impulsos en los más pequeños, lo que les enseña a esperar un turno y regular sus emociones.
También te puede interesar: Manualidades de Bluey: 4 ideas para hacer guantes de crochet para niños
¿Por qué las "Estatuas Musicales" funcionan tan bien?
Cuando los niños están bailando, están muy activos y emocionados, pero en el instante en el que la música se detiene, deben frenar de golpe el movimiento que estaban haciendo, lo que les ayuda a controlar el impulso y concentrarse para estar quietos. Ese proceso es algo que los psicólogos llaman control inhibitorio, una de las funciones ejecutivas del cerebro relacionadas con la autorregulación.

¿Qué beneficios puede tener para tu hijo?
Con este juego, además de entretenerlos, puedes ayudarles a fortalecer el control inhibitorio. Desarrollar esta capacidad ayuda a que crezcan niños con la capacidad de:
- Esperar su turno sin desesperarse.
- Escuchar instrucciones antes de actuar.
- Controlar berrinches e impulsos.
- Concentrarse mejor en la escuela.
- Resolver conflictos con mayor calma.
Cómo jugar "Estatuas Musicales" al estilo de Bluey
Lo único que necesitas es poner la canción favorita de tu hijo y dejar que baile libremente. Cuando pauses la música, todos deberán quedarse completamente inmóviles como si fueran estatuas. El primero que se mueva será eliminado; esta regla lo motiva a resistir más para no moverse.
Ahora ya sabes por qué debes jugar un poco con ellos, pues para ellos pueden significar minutos de diversión y realmente servirles para que en su futuro sean niños que saben manejar sus propias emociones.
