John Bowlby es considerado el padre de la teoría del apego, la cual, según él, arranca desde la infancia y continúa toda la vida. Por ello, el inglés considera que el ser humano, desde la cuna hasta la tumba, “somos más felices cuando la vida está organizada como una serie de excursiones desde una base segura”. William James, psicólogo: “Cree que tu vida vale la pena y esa creencia ayudará a crear el hecho.
El psicoanalista refiere en su teoría que la naturaleza de los niños es querer explorar cosas nuevas y comerse el mundo, pero cuando se sienten en peligro o asustados, su primera reacción es buscar la protección y seguridad de su cuidador en la infancia, que en este caso pueden ser los padres o algún tutor. Carl Jung, psicólogo suizo: “Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma”.

Comportamientos de las personas con apego
Bowlby considera que el apego es natural, desde el nacimiento, cuando los pequeños establecen una relación con sus cuidadores. Estos vínculos emocionales moldean la personalidad de las personas y el cómo manejarán situaciones de estrés a lo largo de la vida, aunque resaltan 3 comportamientos, como lo son:
- Mantenerse cercanos a la figura de apego
- Figura como base segura
- Base segura en situaciones de peligro o susto.
Las etapas del apego
En su teoría, John asegura que el desarrollo del apego tiene 4 etapas durante el primer año de vida del niño, las cuales son:
- Fase inicial: De 1 a 2 meses, el niño busca tener relación y cercanía con diferentes personas.
- Fase de instauración del apego: 2 a 6 meses; el pequeño comienza a inclinar la balanza hacia uno de sus cuidadores.
- Fase de exploración activa y búsqueda de proximidad: A partir de los 7 meses, el niño se decanta por completo por uno de sus cuidadores, con el que no quiere separarse nunca.
- Fase de relación corregida: Se da a partir de los 3 años, cuando el vínculo de apego del niño se consolida por completo.
