Tener buena memoria no significa recordar absolutamente todo, sino poder almacenar información, recuperarla cuando es necesaria y utilizarla de manera adecuada en la vida cotidiana. Por eso, algunos momentos concretos pueden servir como indicadores prácticos óptimos.
¡No lo logró pasar desapercibido! Eduin Caz provoca un peculiar zafarrancho en el aeropuerto
La memoria no funciona como una grabación exacta de los acontecimientos. La psicología cognitiva la entiende como un proceso dinámico en el que intervienen la atención, la percepción, el aprendizaje y la recuperación.
La psicóloga Elizabeth F. Loftus, reconocida por sus investigaciones sobre memoria, ha demostrado que los recuerdos pueden modificarse y que recordar con facilidad no significa necesariamente recordar cada detalle de manera exacta.
¿Cuáles son los 4 momentos que pueden indicar una buena memoria?
Más que evaluar cuántos datos puede repetir una persona, los especialistas observan diferentes formas en las que la memoria funciona en situaciones habituales:
- Recordar información después de un tiempo: poder recuperar una conversación, una instrucción o un dato aprendido días o semanas atrás puede mostrar que la información fue almacenada y posteriormente recuperada. No es necesario recordar cada detalle para que la memoria funcione adecuadamente.
- Aprender algo nuevo y utilizarlo después: memorizar una nueva ruta, aprender una habilidad o incorporar información para resolver una tarea implica distintos procesos cognitivos. La capacidad de recuperar lo aprendido cuando vuelve a ser necesario es especialmente relevante.
- Reconocer personas, lugares y acontecimientos: identificar a alguien conocido después de un período sin verlo o recordar dónde ocurrió una experiencia cotidiana requiere recuperar información previamente almacenada.
- Recordar lo necesario en el momento adecuado: acordarse de una cita, una tarea pendiente o lo que se necesita comprar demuestra la participación de la memoria en las actividades diarias. Este tipo de recuerdos también depende de la atención y de estrategias de organización.
¿Cómo saber si la memoria funciona bien en la vida cotidiana?
Una señal relevante es que los olvidos ocasionales no impidan desenvolverse con normalidad. Confundir ocasionalmente un nombre, olvidar dónde se dejaron las llaves o necesitar una lista para hacer compras puede ocurrir incluso cuando la memoria funciona correctamente.
También es importante considerar que la memoria está estrechamente relacionada con la atención. Si una persona estaba distraída cuando recibió una información, posteriormente puede parecer que la olvidó cuando, en realidad, nunca la registró de manera adecuada.
El psicólogo Endel Tulving, uno de los principales investigadores de la memoria humana, distinguió diferentes sistemas de memoria y destacó la importancia de diferenciar entre recordar acontecimientos personales y adquirir conocimientos o habilidades. Por eso, evaluar la memoria requiere observar distintas capacidades y no únicamente la facilidad para recordar fechas o nombres.
En definitiva, recordar información después de un tiempo, aprender y aplicar conocimientos nuevos, reconocer personas y acontecimientos y recuperar datos necesarios para las actividades cotidianas son 4 situaciones que permiten observar distintos aspectos de la memoria.
