Si últimamente te sientes frustrado y muy estresado, llegaste al lugar correcto. Los años pasan, pero la reflexión del samurai Miyamoto Musashi conecta con la mayoría de las personas hoy en día: “Acepta todo tal como es. La frustración nace de desear que las cosas sean diferentes a la realidad”. Esta filosofía nos invita a observar la realidad sin permitir que nuestras expectativas dicten cómo debería ser.
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¿Qué significa aceptar las cosas como son?
No te confundas, el famoso espadachín japonés no te enseña a resignarte, ni dejar de intentar cambiar aquello que sí está en nuestras manos; la idea es muy distinta. Lo que busca enseñarnos es que hay que reconocer cómo son las circunstancias antes de decidir qué hacer con ellas.
Dicho de otro modo, imaginemos que un proyecto en el que llevas tiempo trabajando no salió como esperabas. Negar el resultado te podría mantener atrapado en el “debió ser diferente”. En cambio, si lo aceptas, haces a un lado la pregunta: “¿Por qué ocurrió?” y mejor pensar en “¿Qué puedo hacer ahora?”.

¿Por qué desear otra realidad provoca frustración?
Aunque no lo creas, la frustración es una emoción que nace justo entre lo que ocurre y lo que creemos que debería ocurrir. Es importante señalar que, entre más rígida sea esa expectativa, más difícil puede resultar adaptarse cuando la realidad toma otro camino.
¿Qué enseñaba Miyamoto Musashi sobre la disciplina?
Musashi de alguna forma cumple con el estereotipo de samurai, pues dedicó buena parte de su vida y reflexiones a la preparación, la estrategia y el dominio de uno mismo. En resumen, podemos decir que él nos invita a primero observar, después decidir y finalmente actuar.
¿Cómo aplicar esta filosofía de Musashi en la vida diaria?
Puede que en un principio te resulte complicado, pero cada que algo suceda, piensa si es algo que se encuentra bajo tu control o no. Si la respuesta es sí, enfoca la energía; enfócala en una acción en concreto para mejorarlo. Si la respuesta es no, deja de gastar fuerzas intentando modificar algo que ya ocurrió.
