Friedrich Nietzsche es recordado como un prestigioso filósofo y filólogo alemán, quien tras su muerte dejó cuantiosas obras que siguen causando impacto en la cultura contemporánea. De todas sus reflexiones y pensamientos, existe uno que sigue resonando en el ideal actual y es: "Donde hay locura, también hay una pizca de genio y sabiduría".
Esta frase forma parte de su libro "Aurora: Reflexiones sobre los prejuicios morales", que fue publicado en 1881 y está cargado de simbolismos acerca de la importancia de valorar la creatividad tanto como pasa con el conocimiento. Por otra parte, un artículo de Fair Companies menciona que en este texto, el escritor también rechaza la creencia de que la existencia humana tenga un sentido superior en cuanto a lo ético.
¿Quién fue Friedrich Nietzsche?
Friedrich Wilhelm Nietzsche fue un filósofo, filólogo, escritor, poeta y compositor aleman. Nació en Röcken el 15 de octubre de 1844 y hasta la fecha sigue siendo considerado entre las mentes más brillantes de la historia.

Con 20 años de edad, comenzó sus estudios en Teología y Filología Clásica en la Universidad de Bonn. Cuatro años después, su inteligencia ya destacaba y se convirtió en profesor para la materia de griego con la Universidad de Basilea, según la biografía de Fnac España.
También recibió el grado de doctor en Filología por la Universidad de Leipzig, que en 1969 le dio este título sin que tuviera que hacer exámenes, tesis ni trabajos adicionales, sino que se basaron únicamente en la calidad de las investigaciones que Nietzsche ya tenía publicadas siendo tan joven.
¿De qué murió Friedrich Nietzsche? Este fue su triste final
A pesar de su brillante trayectoria y todos los reconocimientos que obtuvo, la vida de Friedrich Nietzsche terminó de forma trágica. Esto porque enfermó gravemente de neumonía mientras lidiaba con los estragos de un derrame cerebral y, finalmente, murió el 25 de agosto de 1900.

Antes de esta enfermedad, el filósofo alemán ya llevaba meses lidiando contra complicaciones en la salud mental luego de que sufrió de un colapso nervioso en 1889, según la información disponible. Posterior a este episodio, entró en un cuadro de mutismo y demencia, lo que hizo que se llegara a decir que estaba "enloquecido", lo que curiosamente podría hacer referencia a su afamada frase "Donde hay locura, también hay una pizca de genio y sabiduría".
