Una avioneta de una escuela se desplomó poco después de despegar en Francia, dejando un saldo fatal de 11 personas fallecidas, entre ellas, 10 paracaidistas y un piloto.
Lo que sería una jornada de entrenamiento terminó en una tragedia que conmocionó a las familias de las víctimas y a la comunidad de Tomblaine, donde cayó la aeronave.
El alcalde de Tomblaine, Herve Feron, aseguró que dará instrucciones para que todas las banderas de la ciudad ondeen a media asta durante tres días como señal de luto.
Entre las víctimas había cinco instructores y cinco alumnos que realizaban una práctica de paracaidismo. Una pareja le había regalado esta actividad a su hija por su cumpleaños y desafortunadamente perdió la vida.