Un caso que ya genera ruido dentro y fuera de México es la muerte de dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Chihuahua.
De acuerdo con versiones oficiales, ambos murieron tras un accidente cuando regresaban de un operativo en la sierra. Viajaban junto a elementos de la Agencia Estatal de Investigación y del Ejército mexicano.
Los cuerpos fueron trasladados al consulado estadounidense en Ciudad Juárez, donde familiares acudieron a identificarlos antes de ser llevados de regreso a Estados Unidos.
¿Eran agentes de la CIA los funcionarios fallecidos?
Aquí es donde la historia toma otro nivel. El diario The Washington Post publicó que los dos funcionarios en realidad eran agentes de la CIA que operaban encubiertos como personal diplomático.
Según el reporte, participaban en operativos antidrogas en territorio mexicano. La información fue retomada por otros medios como Fox News, lo que amplificó la polémica a nivel internacional.
¿Qué dijo el Gobierno de México sobre la presencia de agentes de la CIA?
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció por primera vez que sí hay participación de agentes estadounidenses en operativos contra el narcotráfico en México, aunque bajo ciertos lineamientos.
Aclaró que debe investigarse si hubo alguna violación a la ley: “Tiene que hacerse toda la investigación, por parte de la Fiscalía, para ver si se violó la Constitución o la Ley de Seguridad Nacional”.
Este señalamiento es clave, ya que durante años se había sostenido que la colaboración con Estados Unidos se limitaba al intercambio de información e inteligencia.
¿Cómo ocurrió el operativo en la sierra de Chihuahua?
De acuerdo con autoridades estatales, el operativo estaba enfocado en desmantelar narcolaboratorios. La gobernadora Maru Campos explicó que la acción fue encabezada por la Fiscalía de Chihuahua en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional.
En ese contexto ocurrió el accidente donde murieron los dos agentes estadounidenses. Además, la mandataria estatal adelantó que solicitó una reunión con la presidenta para abordar el tema.
Este hecho podría convertirse en un parteaguas. No solo por la muerte de los funcionarios, sino porque abre la puerta a reconocer públicamente la posible participación de la CIA en operativos dentro de México, algo que históricamente se había negado o manejado con discreción.
El desarrollo de la investigación será clave para determinar responsabilidades y definir hasta dónde llega la cooperación entre ambos países en materia de seguridad.