Los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, arrastran un largo historial de señalamientos. A lo largo de sus respectivas trayectorias políticas dentro del partido Morena, ambos mandatarios estatales han tenido que encarar acusaciones de agencias de seguridad y de filtraciones que los vinculan presuntamente con la delincuencia organizada y redes de financiamiento ilícito.
Alfonso Durazo: Del "Culiacanazo" a las sospechas en el Pacífico
El gobernador de Sonora y exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal durante el sexenio de AMLO, Alfonso Durazo, ha sido uno de los funcionarios más cuestionados en materia de seguridad debido a su papel central en el diseño y ejecución de la estrategia nacional contra el crimen.
El episodio más crítico de su gestión federal ocurrió el 17 de octubre de 2019, durante el denominado "Culiacanazo", cuando fuerzas federales retuvieron y posteriormente liberaron a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, tras una violenta movilización del Cártel de Sinaloa que tomó las calles de la capital sinaloense. Como titular de la seguridad en el país, Durazo asumió el costo político de la retirada operativa, lo que despertó severas suspicacias en los sectores de la oposición sobre una presunta debilidad o pacto de no agresión institucional con las facciones del narcotráfico en el noroeste de México.
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Asimismo, durante su campaña y posterior gestión como gobernador en el estado fronterizo de Sonora, diversas publicaciones periodísticas locales y bitácoras de inteligencia militar hackeadas por colectivos como Guacamaya Leaks pusieron bajo la lupa la operación de mandos policiales designados en su administración, señalando presuntas omisiones operativas que permitieron la expansión de células delictivas en zonas clave de tránsito hacia el norte del continente.
Américo Villarreal: El fantasma del financiamiento ilícito y el "Caso Carmona"
En el caso del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, las acusaciones más severas de su carrera se remontan al proceso electoral de 2022, cuando compitió por la gubernatura del estado. La campaña se vio sacudida por el escándalo que vinculó a diversos liderazgos de su partido con el empresario Sergio Carmona Angulo, conocido en el ámbito público como "El Rey del Huachicol", quien fue asesinado a tiros en San Pedro Garza García, Nuevo León, a finales de 2021.
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Según la plataforma de narcopolíticos, Villarreal Anaya habría recibido hasta 126 millones de pesos para su campaña a gobernador de Tamaulipas de Sergio Carmona. Además, documentos de inteligencia de Estados Unidos señalan que recibió apoyo financiero del Cártel del Noreste, lo cual se encuentra documentado en transferencias bancarias de un operador financiero de ese Cártel al hijo del gobernador.
A pesar de que el mandatario tamaulipeco ha negado reiteradamente estas acusaciones, el expediente sobre el presunto uso de dinero de procedencia ilícita derivado del huachicol ha permanecido como una sombra constante sobre la legitimidad de su administración en una de las fronteras más complejas del país.
