El Mundial 2026 no solo ha dejado emociones en las canchas, también ha creado una inesperada conexión entre México y Corea del Sur.
La relación de Corea con México durante el Mundial 2026
Miles de visitantes coreanos se han convertido en protagonistas de la fiesta mundialista, ganándose el cariño de la afición mexicana con su entusiasmo, carisma y disposición para sumarse a las tradiciones locales.
El Mundial 2026 ha dejado una de las estampas más llamativas fuera de las canchas: los aficionados de Corea del Sur se han convertido en auténticas celebridades en México.
A los cerca de 12 mil coreanos que residen actualmente en el país se sumaron miles de turistas provenientes de Seúl, quienes han hecho más visible que nunca a su comunidad.
Desde el primer encuentro disputado en Guadalajara ante República Checa, la afición mexicana los recibió con los brazos abiertos. Los abrazos, las fotografías y hasta los besos se han convertido en escenas habituales entre mexicanos y visitantes asiáticos.
¿Familia coreana y mexicana?
El carisma de los aficionados surcoreanos ha despertado incluso la admiración de muchas mexicanas, al grado de que algunos ya son considerados verdaderos “sex symbols” de este Mundial 2026.
Entre bromas y risas, no faltan quienes aseguran que la justa deportiva podría dejar en Guadalajara más de una historia de amor y, quizá, nuevas familias con apellidos Kim, Lee o Park.
Los visitantes también han demostrado una gran capacidad de adaptación a las costumbres mexicanas. En apenas nueve días de competencia se les ha visto bailar, cantar, decir frases en español, vestir playeras de equipos mexicanos y participar sin reservas en la fiesta mundialista.
Una de las imágenes más virales ha sido la de los aficionados coreanos siendo lanzados al aire por grupos de mexicanos, una peculiar muestra de celebración que se ha convertido en una tradición espontánea durante el torneo.
Aunque Corea del Sur cayó ante México en la cancha, la afición asiática salió victoriosa fuera de ella. En lo que muchos llamaron la “guerra del ramen y el frijol” no hubo ganadores ni vencidos, pero sí una muestra de convivencia, alegría y amistad que ha convertido a los coreanos en unos mexicanos más durante el Mundial 2026.