A través de un mensaje directo en su cuenta oficial de Truth, Donald Trump lanzó una advertencia que sacude el comercio marítimo mundial. El mandatario estadounidense afirmó que el estrecho de Ormuz, uno de los pasos más importantes para los barcos que transportan petróleo y mercancías en el mundo, va a seguir abierto "con o sin Irán". En su publicación, Trump anunció el regreso del llamado "bloqueo iraní", una medida estricta que tiene como único objetivo prohibir por completo la entrada y la salida de cualquier embarcación o cliente que provenga de Irán. Para el resto de los países, aseguró que el paso se mantendrá libre y seguro, prometiendo que el comercio general no se detendrá por este conflicto.
#IMPORTANTE | Donald Trump afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto "con o sin Irán", anunció un bloqueo dirigido a embarcaciones iraníes y aseguró que Estados Unidos asumirá el papel de "guardián" de la estratégica vía marítima.https://t.co/dV8hDsBlL4 pic.twitter.com/Mi3mlcX8oK
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 13, 2026
Estados Unidos como el nuevo "Guardián del Estrecho de Hormuz"
Esta decisión cambia por completo la forma en que se vigila esa parte del mundo, ya que el gobierno estadounidense planea tomar el control total de la seguridad en la zona. De ahora en adelante, de acuerdo al presidente Trump, el país será conocido bajo el nombre de «El Guardián del Estrecho de Hormuz». Sin embargo, Trump aclaró que este trabajo de protección no será gratis y, bajo el argumento de que se trata de una cuestión de justicia, Estados Unidos va a cobrar un reembolso del 20% sobre el valor de toda la carga que pase por este canal. El dinero recaudado se usará para pagar los enormes gastos militares y de navegación que se necesitan para vigilar esta región, catalogada desde hace mucho tiempo como una de las más peligrosas y propensas a conflictos en todo el planeta.
El mensaje señala que los preparativos en las costas y la organización de las fuerzas navales para aplicar estas nuevas reglas van a comenzar de forma inmediata en Medio Oriente. Esta orden pone una presión enorme sobre el comercio internacional de combustibles y productos básicos, ya que impone una especie de impuesto obligatorio del 20% a los fletes logísticos y saca del juego a los operadores de Irán. Los mercados de energía en todo el mundo ya analizan con preocupación el impacto de este anuncio, debido a que modificar el costo del transporte en una ruta tan transitada podría encarecer los productos a nivel global y desatar nuevos problemas diplomáticos entre las naciones involucradas.
