Nada se sabe del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, desde el viernes pasado cuando solicitó licencia a su cargo. Mientras su paradero es un misterio, la ciudadanía en Culiacán no solo no lo extraña, sino que celebró su salida con 80 kilos de "carnita asada por la paz" en el centro de la capital. El festejo refleja el hartazgo ante una administración marcada por números negros: 2 mil 645 homicidios dolosos, 3 mil 688 desaparecidos y el cierre de 3 mil 400 negocios durante su gestión.
Bajo la lupa por corrupción y narcopolítica
La sombra de la corrupción persigue a la familia Rocha. Actualmente, se investiga el presunto desvío de 240 millones de pesos hacia empresas de los hijos del exgobernador. Según investigaciones periodísticas de Víctor Hugo Arteaga, los involucrados podrían enfrentar cargos por conspiración o lavado de dinero.
A esto se suman las revelaciones de Carlos Loret de Mola, quien señala que la corrupción en Sinaloa alcanzaba al círculo más íntimo del expresidente López Obrador. Se acusa a Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Rocha, de entregar portafolios de dinero a Andy y Bobby López Beltrán para enriquecerse mediante contratos de obra pública y medicinas. Aunque los hijos del expresidente han calificado esto como "calumnias", los señalamientos mantienen la presión sobre el gobierno estatal.
Ciudadanos dicen "sí" a la extradición de Rocha Moya
El juicio social es contundente. De acuerdo con una encuesta publicada hoy por el diario Reforma, el sentimiento de desconfianza es generalizado:
- Extradición: El 57% de los participantes votó a favor de que Rubén Rocha Moya sea extraditado.
- Vínculos con el narco: El 62% de los encuestados cree que el exgobernador no es inocente de los señalamientos que lo ligan con el crimen organizado.
- Justicia: Un 55% no confía en la imparcialidad de las autoridades mexicanas y asegura confiar más en el sistema de justicia estadounidense para llevar este caso.
¿Justicia en México? La gente ya no confía.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) May 6, 2026
🙅♂️ El 55% de los encuestados por @reforma prefiere que sea Estados Unidos quien investigue a @rochamoya_ ante la falta de imparcialidad local.
A este régimen que tanto le gusta la consulta popular, ahí tienen la voz de Sinaloa:… pic.twitter.com/EL9Ohj40AP
Interina seguirá esquema de gobierno de Rocha; ciudadanos reclaman
En el Palacio de Gobierno hay una nueva cara, pero el equipo es el mismo. La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, confesó no tener comunicación con su predecesor: "La última llamada que tuve fue cuando tomé protesta... en este momento no he recibido ya ninguna llamada de él".
Pese a la ausencia de Rocha Moya, Bonilla ya definió que continuará con el mismo esquema de gobierno y no realizará cambios en el gabinete estatal. Esta decisión ha encendido las alarmas entre legisladores de oposición y la ciudadanía, quienes reclaman que la mandataria interina actúa como un "títere" del sistema anterior. "No hay confianza, son los mismos o mandados por los mismos", denuncian los habitantes de Culiacán, quienes ven en esta continuidad un obstáculo para la autonomía y la justicia en el estado.
