Mientras el volcán Popocatépetl mantiene en alerta a las autoridades por su constante actividad, hay otro gigante que domina el paisaje del Valle de México y que despierta una pregunta entre miles de personas: ¿el Iztaccíhuatl está realmente extinto o simplemente duerme?
La silueta de la llamada "Mujer Dormida", visible desde distintos puntos del centro del país, es mucho más que una postal. Se trata de uno de los volcanes más emblemáticos de México, cargado de historia, cultura y leyendas; sin embargo, también es un coloso que lleva más de un siglo sin registrar actividad eruptiva, lo que genera dudas sobre su verdadero estado.
¿El volcán Iztaccíhuatl está inactivo o está extinto?
El Iztaccíhuatl no está extinto. Los especialistas lo consideran un volcán durmiente o inactivo, lo que significa que actualmente no presenta actividad eruptiva, pero tampoco existe evidencia suficiente para clasificarlo como un volcán extinguido.
Ubicado entre los estados de Puebla y Estado de México, alcanza una altura de 5 mil 230 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en la tercera montaña más alta de México, solo por detrás del Pico de Orizaba y el Popocatépetl.
Su nombre proviene del náhuatl y significa "Mujer Blanca", debido a la forma de su relieve, que recuerda la figura de una mujer recostada cubierta por nieve. Desde tiempos prehispánicos ha sido un símbolo del paisaje mexicano y protagonista de una de las leyendas más conocidas del país.
A diferencia del Popocatépetl, el Iztaccíhuatl no se encuentra bajo vigilancia permanente por actividad volcánica, ya que en la actualidad no muestra señales que indiquen un proceso eruptivo.
¿Cómo saber que un volcán está inactivo?
Un volcán se considera inactivo o durmiente cuando permanece largos periodos sin hacer erupción y no presenta señales relevantes de actividad, como emisiones importantes de gases, deformaciones del terreno o incremento constante de sismos relacionados con el movimiento del magma.
Esto no significa que haya perdido por completo la capacidad de volver a entrar en actividad. Precisamente por esa posibilidad se distingue de un volcán extinto.
Los expertos explican que algunos volcanes pueden permanecer en calma durante siglos antes de registrar una nueva erupción, dependiendo de factores como el suministro de magma, los cambios en la tectónica de placas o incluso la formación de un tapón de roca solidificada que impide la salida del material volcánico.
Por ello, el hecho de que un volcán permanezca silencioso durante mucho tiempo no basta para declararlo extinguido.
¿Cuándo fue la última vez que el volcán Iztaccíhuatl hizo erupción?
Las referencias históricas señalan que la última actividad importante del Iztaccíhuatl ocurrió el 20 de julio de 1868.
De acuerdo con crónicas recopiladas en la obra Las montañas de México. Testimonio de cronistas, de Miguel Guzmán Peredo, que cita al historiador Jesús Galindo y Villa, alrededor de las diez de la mañana se escuchó un fuerte estruendo proveniente del volcán.
Los relatos describen un reventón en la parte más alta de la montaña, acompañado por la expulsión de aire, caída de enormes peñascos y el descenso de aguas con contenido azufroso. Desde entonces no se han registrado erupciones similares.
Eso significa que ninguna persona viva ha presenciado una erupción del Iztaccíhuatl, ya que han transcurrido más de 150 años desde aquel episodio documentado.
¿Cuáles son los volcanes inactivos en México?
México cuenta con decenas de volcanes distribuidos en distintos estados. Algunos permanecen activos, mientras otros se encuentran en condición de durmientes o inactivos.
Entre los volcanes considerados durmientes o inactivos destacan:
- Iztaccíhuatl.
- Pico de Orizaba o Citlaltépetl.
- Nevado de Toluca o Xinantécatl.
- Nevado de Colima.
- La Malinche.
- Cofre de Perote.
- Ajusco.
- Xitle.
- Volcán de Tequila.
- Jocotitlán.
- Chichinautzin.
- Sierra Negra.
- Valle de Santiago.
En contraste, volcanes como el Popocatépetl, Volcán de Colima, Ceboruco, El Chichón, Tacaná y San Martín Tuxtla mantienen distintos niveles de actividad y vigilancia.
¿Cuántos tiempo puede permanecer inactivo un volcán?
En volcanes de tipo escudo, como algunos de Hawái, las pausas entre erupciones pueden ser de apenas unas décadas. En cambio, los estratovolcanes, como el Iztaccíhuatl, pueden pasar varios siglos sin hacer erupción antes de volver a registrar actividad.
Durante ese tiempo pueden ocurrir procesos internos que no siempre son visibles desde la superficie, como la acumulación gradual de magma o la formación de tapones de roca solidificada que bloquean el conducto volcánico.
