Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizan una de las elecciones presidenciales más reñidas de América Latina, con una diferencia mínima que mantiene a Perú en vilo.
Con más del 98% de las actas procesadas, Keiko Fujimori logró ampliar su ventaja sobre su rival Sánchez y se acerca cada vez más a la posibilidad de convertirse en la próxima presidenta peruana.
¿Cuántos votos separan a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?
De acuerdo con los últimos datos del escrutinio, la candidata de Fuerza Popular alcanzó el 50.08% de los votos válidos, mientras que Sánchez obtuvo el 49.93%.
La diferencia supera los 28 mil votos y, según los reportes más recientes, ronda los 32 mil sufragios cuando se ha contabilizado el 98.59% de las actas.
Sin embargo, la contienda todavía no está definida, y es que medios locales informan que aún falta el conteo de 200 mil votos, una cifra que podría cambiar la historia del país latino.
¿Quién es Keiko Fujimori?
La política peruana ha participado en cuatro segundas vueltas presidenciales consecutivas: 2011, 2016, 2021 y 2026. El nombre de Keiko Fujimori es uno de los más reconocidos de la política peruana, pero también uno de los más polémicos.
Para muchos, representa la continuidad del llamado fujimorismo, al ser hija del expresidente Alberto Fujimori, señalado por muchos como un dictador al mantenerse en el poder por más de 10 años.
Este vínculo con el exmandatario marcó su carrera política desde muy joven. Tras la separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higuchi, asumió el papel de Primera Dama cuando tenía apenas 19 años, convirtiéndose en una de las figuras públicas más visibles del gobierno de su padre.
¿Quién es Roberto Sánchez, candidato izquierdista de Perú?
Roberto Sánchez es un político de izquierda y actual presidente del partido Juntos por el Perú. Con 57 años, estudió Psicología Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y desarrolló parte de su carrera profesional como psicoterapeuta y consultor en distintas áreas de la administración pública.
También se desempeñó como ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Pedro Castillo, a quien considera víctima de un “complot golpista” tras su salida del poder y posterior encarcelamiento.
