Cuando te roban un celular, el riesgo no se limita al valor del aparato, sino a la información que almacenas o tienes vinculada, ya que queda expuesta. Por eso, actuar con rapidez es clave para proteger tus datos personales y reducir los posibles riesgos.
¿Qué información queda en riesgo cuando te roban un celular?
El robo de un teléfono es la llave a tus datos personales, dejando vulnerables tu información como fotos y videos, contactos, documentos personales, archivos, documentos e información de familiares y datos de ubicación personal.
Dentro de tu información personal quedan expuestos datos de salud, citas médicas, ubicación de familiares o amigos, incluso la información de tu mascota.
Mientras que datos relacionados con el trabajo también se pueden ver afectados, como correos electrónicos, mensajes laborales, horarios de trabajo, acceso a sistemas de trabajo, documentos o información de la empresa.
Los datos financieros y las redes sociales son uno de los temas que preocupa a las víctimas de robo, ya que pueden entrar a historiales, cuentas de redes sociales, chats, información de bancos, contraseñas y chats con IA.
¿Qué puedo hacer si me roban mi celular?
Si llegas a ser víctima de robo, lo primero es actuar rápido. De acuerdo con la Comisión Nacional de la Protección y Defensa (Condusef) esto es lo que tienes que hacer:
- Informar al banco y pedir el bloqueo de la banca móvil.
- Contacta con un operador de tu compañía telefónica para el bloqueo de tu equipo.
- Ten a la mano el código IMEI, el cual está conformado por 15 dígitos pregrabados en el celular, batería, o estuche de compra.
Alertan por nueva forma de secuestro virtual en Michoacán
Una nueva manera de operar alerta a las autoridades. La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán alertó sobre la nueva modalidad de extorsión.
Los delincuentes se encargan de abandonar teléfonos celulares de gama media; la persona que se encuentre el aparato recibe una llamada del supuesto dueño, ofreciendo una recompensa y proponiendo un punto de encuentro para la entrega.
Cuando concretan la reunión, la víctima termina siendo manipulada para entregar información personal o de sus familiares para después extorsionar a los familiares.
