México se ha convertido en la auténtica capital del mundo gracias a la Mundial 2026, transformando avenidas de la CDMX como Paseo de la Reforma en una vibrante Torre de Babel.
Aficionados de Rusia, Escocia, Brasil, China y Estados Unidos conviven en las calles contagiados por la pasión futbolera, celebrando en puntos icónicos como el Ángel de la Independencia y sorprendiéndose con la enorme escala cosmopolita de la capital mexicana.
Más allá de las canchas, el verdadero punto de encuentro global ha sido la gastronomía y la calidez local. Sin importar el idioma, los turistas coinciden en que los tacos al pastor son los mejores del mundo y, entre risas por dominar el picante, se rinden ante la hospitalidad mexicana en festejos que se extienden hasta la madrugada, confirmando que el país ha superado todas las expectativas.