Vecinos del municipio de Chalco, Estado de México, viven bajo riesgo por a una grieta gigante que crece día con día. Las fracturas en el suelo ya comienzan a tener consecuencias en las viviendas.
Ante las denuncias de la comunidad, la respuesta de las autoridades ha causado indignación: en lugar de dar una solución o brindar la atención adecuada, la única recomendación oficial que han recibido los afectados es abandonar sus hogares y reubicarse por sus propios medios.
Las familias, desesperadas por perder el patrimonio de toda su vida, exigen la intervención urgente del gobierno estatal para evaluar el suelo antes de que las lluvias o un sismo provoquen el colapso de la zona.