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Pulpo: cuando la música dejó de fingir que todo está bien

Con 120 mil canciones subidas al día, los músicos dicen basta. Analizamos la rebelión sonora contra la deshumanización del algoritmo en una entrevista con Pulpo.

Metal, cumbia y funk: Pulpo lanza “donobari” como un grito contra la apatía global
En entrevista exclusiva, la banda explica por qué el mundo “no está bien” y cómo su música busca despertar a los “zombis” de la era digital.|Pulpo
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El 2024 y el inicio de 2025 han marcado un punto de inflexión en la industria cultural global. Tras una década dominada por el pop de evasión y el hedonismo del reguetón comercial, las listas de éxitos están comenzando a filtrar una incongruencia dentro de la sociedad.

Según el informe de Luminate de mediados de 2024, el consumo de música con temáticas de "protesta" o "conciencia social" experimentó un repunte del 18% a nivel global en comparación con el periodo prepandémico. No es una coincidencia; es un reflejo de lo que el Foro Económico Mundial definió en enero de 2023 como la era de la "policrisis": la convergencia simultánea de inestabilidad climática, conflictos bélicos en Europa y Oriente Medio, y una polarización política extrema.

Artistas que anteriormente se mantenían en la neutralidad del entretenimiento han comenzado a romper filas. Desde las huelgas de SAG-AFTRA en Hollywood que paralizaron la industria por 118 días en 2023, inspirando al sector musical a exigir dignidad laboral, hasta el resurgimiento del punk y el rock político en el Cono Sur y el Reino Unido, el mensaje es claro: la apatía ya no es rentable, ni moralmente sostenible.

La fatiga del "creador de contenido"

Paralelamente al caos mundial, los músicos enfrentan su propia guerra interna: la batalla contra la deshumanización del algoritmo. El hartazgo se hizo evidente el 1 de abril de 2024, cuando Spotify modificó su modelo de regalías, desmonetizando cualquier pista con menos de 1,000 reproducciones anuales, una medida que afectó a casi dos tercios del catálogo mundial.

Este movimiento, sumado a la disputa entre Universal Music Group y TikTok a principios de ese mismo año que silenció millones de videos durante meses, expuso la fragilidad de un ecosistema donde el artista ha sido reducido a un mero "creador de contenido".

La saturación es absoluta. Se estima que en 2025 se suben más de 120 mil canciones nuevas a las plataformas de streaming cada día. Ante este tsunami de datos, donde la capacidad de atención del usuario promedio ha caído por debajo de los 8 segundos, ha surgido una contracorriente de creadores que se niegan a alimentar la maquinaria de la viralidad vacía.

Este movimiento de resistencia aboga por el retorno a la producción orgánica, a los instrumentos reales y a las letras que desafían el "scrolleo" infinito. Es un rechazo frontal a la "zombificación" de la audiencia, buscando reconectar a través de la experiencia visceral de la música en lugar de la dopamina rápida del like.

El despertar del Pulpo: funk, metal y la rebelión contra la "Sociedad Zombi"

En una industria musical dominada por la inmediatez del single desechable y la dictadura del algoritmo, el regreso de una banda de culto suele tratarse con una nota al pie cargada de nostalgia. Sin embargo, el retorno de Pulpo a la escena mexicana no es un ejercicio de memoria, sino una respuesta orgánica a un fenómeno digital y social.

Tras más de dos décadas de historia, la banda que inmortalizó el soundtrack de la película Amar Te Duele ha vuelto a los escenarios, no solo para revivir sus glorias pasadas, sino para lanzar un grito de advertencia ante un mundo que, según sus propias palabras, "no está bien y no está padre".

Con el lanzamiento de "Donobari", su nuevo sencillo inédito, Pulpo fusiona metal, cumbia y funk en una mezcla sonora agresiva que sirve de vehículo para una crítica social aguda.

En entrevista con Fuerza Informativa Azteca, sus integrantes contaron el proceso de su retorno, la integración de nuevos miembros y la filosofía detrás de su música: un hedonismo consciente que busca sacudir a una ciudadanía adormecida por la desinformación.

El regreso involuntario: "Algo está pasando"

Pulpo emergió a principios de los 2000 con una propuesta que mezclaba rock alternativo y funk, cristalizada en su álbum debut Vitamina Funk (2003). Sin embargo, la banda entró en una pausa indefinido que duró años. No hubo peleas mediáticas ni comunicados oficiales de ruptura. Fue una disolución silenciosa.

"Nosotros nos separamos exactamente. No sabemos el porqué, pero de pronto ya no estábamos tocando", confiesa uno de los miembros fundadores durante la entrevista.

El silencio se rompió gracias a una casualidad del destino durante el confinamiento por la pandemia de 2020. Mientras el mundo se detenía, la música de Pulpo comenzó a moverse sola. "En la pandemia, un amigo nos dijo: suban el disco porque tiene que estar ahí... fue una muy buena banda", relatan. La banda accedió sin mayores expectativas, subiendo el material a las plataformas de streaming.

El tema "Caliente" comenzó a escalar orgánicamente. "Lo subimos y 'Caliente', esa canción de la película de Amar Te Duele, llega a un millón de plays", cuentan con incredulidad. Las notificaciones no paraban. "De ahí dijimos: '¿qué está pasando?'. Nos empiezan a (subir) oyentes mensuales y plays y nos empiezan a dejar comentarios en las redes y dijimos: 'algo está pasando'".

Ese "algo" fue el catalizador. No fue una estrategia de marketing, fue la audiencia reclamando su presencia. "De ahí nos juntamos, llameamos, hicimos la nueva sesión con cinco temas como para decir 'aquí estamos'", explican sobre el origen de su reciente EP en vivo.

"Donobari": metal, cumbia y la teoría del zombi

"Es una canción que está en inglés, que tiene metal, que tiene cumbia... inglés, español", describen sus creadores sobre la eclecticidad del track. El video musical, dirigido por el propio Dj Franz, captura esta esencia que ellos definen como "medio chusco, medio poderoso, medio de todo un poco, pero muy relajado".

Pero debajo de la fusión de géneros y la fiesta, hay un mensaje urgente. Pulpo siempre ha sido una banda que invita al baile, pero en 2025, el baile se ha politizado. "Nunca hemos sido una banda política, pero sin embargo, estamos este alzando un poquito la voz como como se llama Donobari... puedes alzar la voz", afirman.

¿Qué motiva este cambio de tono? La respuesta de la banda es directa:

"Pues lo que está pasando, ¿no? En el mundo. El mundo no está bien y no está padre. Y la música de pulpo siempre es para divertirse y pasarla bien. Entonces queremos regresar a eso y estamos haciendo pues este decreto de que haga conciencia en las personas".

La letra de la canción, que juega con la frase en inglés "Don't nobody move, don't nobody talk" (Que nadie se mueva, que nadie hable), es una crítica a la pasividad de la sociedad contemporánea frente a las crisis globales. La banda utiliza una metáfora contundente para describir este estado de apatía colectiva: "Voltea a ver a su alrededor porque un poquito esto sí nos está cegando de lo que pasa... nos quedamos como zombis".

El análisis de Pulpo va más allá de la simple observación; sugiere una intencionalidad detrás de este adormecimiento social. "Por eso dice 'Don't nobody move, Don't nobody talk', porque así será más fácil para las personas que quieren manejar el mundo y a sus habitantes", sentencian. Es una declaración poderosa: la inmovilidad y el silencio son las herramientas de control de las élites.

Sin embargo, insisten en mantener su independencia ideológica. "No tenemos banderas políticas, ni morales ni religiosas, pero sí tenemos el convencimiento de que queremos pasarla bien... y ahorita el mundo no le está pasando muy bien". "Donobari" es, entonces, un intento de despertar a la gente a través del ritmo, una invitación a dejar de ser zombis y recuperar la agencia sobre nuestras vidas.

El proceso creativo: fluidez en Estudios Canela 374

La madurez de la banda se refleja en su método de trabajo. Lejos de las presiones de las grandes disqueras que exigen hits prefabricados, Pulpo ha optado por la organicidad. "Primero nos juntamos para 'jammear', para ver que se sintiera natural", explican sobre la génesis de sus nuevas composiciones.

El epicentro de esta nueva etapa es el Estudio Canela 374, donde Alfredo Mars ha tomado las riendas de la producción. "Ahí grabamos esta canción y es donde estamos grabando pues el siguiente material", confirman. Este control sobre su sonido les ha permitido experimentar con la fusión de géneros sin perder la identidad que los caracterizó hace veinte años.

El EP Vitamina Funk: Las Sesiones, grabado en Los Ángeles, sirvió como un calentamiento de lujo, contando con la participación de productores de la talla de KC Porter y Chuy Flores. Pero es en "Donobari" donde la banda realmente despliega sus alas creativas actuales, sin la red de seguridad de la nostalgia.

Un futuro que se pone "Grueso"

Pulpo ha regresado en un momento crítico. La industria musical está saturada, y la atención del público es más volátil que nunca. Sin embargo, su propuesta de "música para divertirse" con un trasfondo de conciencia social parece resonar con una audiencia cansada de lo superficial.

El mensaje final de la banda es de optimismo y trabajo duro. "Queremos que se enteren que vienen más cosas nuevas, que se va a poner grueso", advierten, anticipando un futuro lleno de lanzamientos y actividad.

En un mundo donde, como dicen ellos, "nos está cegando lo que pasa", la música de Pulpo actúa como un faro. No pretenden ser líderes políticos ni gurús espirituales; solo son músicos que, al ver que el mundo se estaba convirtiendo en una película de zombis, decidieron ponerle un soundtrack que nos obligue a movernos. Y como bien dice Chonq: "Si te mueves, te sucede".

La invitación está abierta: "Síganos en nuestras redes... y ahí cotorreen con nosotros". Pulpo está de vuelta, y esta vez, no planean quedarse callados mientras el mundo se apaga.

El regreso orgánico de la banda de culto mexicana.
Pulpo logró millones de reproducciones en plena pandemia. conoce la increíble historia de su regreso orgánico, la llegada de nuevos miembros y su lucha contra la tiranía del click en la industria musical actual.|Fuerza Informativa Azteca

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