La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", no solo significó el fin de una era para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino que podría estar desplazando automáticamente el centro de gravedad del narcotráfico hacia el noroeste del país. En este nuevo tablero, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción de "Los Chapitos", se erige como el rostro más visible y buscado de la delincuencia organizada a nivel mundial.
Sin embargo, su ascenso al "trono" del narcotráfico no es absoluto. Mientras la Administración de Control de Drogas (DEA) lo identifica como el principal motor detrás del tráfico de fentanilo y metanfetaminas, el heredero de Joaquín "El Chapo" Guzmán enfrenta una crisis interna que podría dejar al mundo del crimen acéfalo de líderes referenciales.
Iván Archivaldo: El mando de "Los Chapitos" y la mira de la DEA
Iván Archivaldo, junto a su hermano Jesús Alfredo Guzmán Salazar, ha logrado transformar la herencia de su padre en una estructura altamente tecnificada y violenta. Bajo su mando, "Los Chapitos" asumieron el liderazgo Cártel de Sinaloa y se convirtieron en una corporación transnacional que domina la síntesis de drogas químicas de alto riesgo.
Para las agencias estadounidenses, "El Chapito" es el objetivo número uno. Se le atribuye la capacidad de coordinar operaciones de exportación masiva que inundan las fronteras, superando en agresividad logística a sus predecesores.
A diferencia de la vieja guardia, el estilo de Iván se caracteriza por una exposición mediática involuntaria pero constante, y un uso desmedido de la fuerza para mantener el control de territorios estratégicos, por lo menos hasta antes de que estallara el conflicto interno en Sinaloa.
La guerra contra "La Mayiza": ¿Un narcotráfico acéfalo?
A pesar de su posición, el liderazgo de Iván Archivaldo está siendo desafiado desde las entrañas de su propia organización. La guerra abierta contra Ismael Zambada Sicairos, alias "El Mayito Flaco", líder de "La Mayiza", ha sumido al Cártel de Sinaloa en un conflicto de desgaste que parece no tener un ganador claro.
Esta batalla por el control total de la estructura que alguna vez comandó "El Mayo" Zambada ha generado las siguientes consecuencias:
- Debilitamiento estructural: Ambos bandos han perdido hombres, recursos y conexiones políticas clave debido a la prolongada confrontación.
- Falta de referentes: Con "El Mencho" fuera de la jugada e Iván y "El Mayito Flaco" enfrascados en una guerra interna, el narcotráfico en México se encuentra en un estado de fragmentación sin precedentes.
- Escenario de incertidumbre: Analistas sugieren que, incluso si uno de los dos logra imponerse, el costo de la victoria habrá sido tan alto que la figura del "capo de capos" podría desaparecer, dando paso a una red de células regionales poderosas pero sin una cabeza única.

El posible ganador de esta contienda interna se erigiría, en teoría, como la nueva cara del narcotráfico. No obstante, la realidad de 2026 muestra un ecosistema criminal donde la violencia fratricida ha mermado la capacidad de mando.
Si Iván Archivaldo no logra consolidar su poder sobre "La Mayiza", México podría enfrentar un periodo de "narcotráfico acéfalo", donde las labores de inteligencia y seguridad entrarían en nuevas rutas de pacificación.
