La Cámara de Representantes de los Estados Unidos propinó un duro revés a la agenda internacional del presidente Donald Trump. Un grupo de 18 legisladores republicanos decidió romper la disciplina de su partido y votar junto a la bancada demócrata para aprobar un nuevo paquete de asistencia financiera a Ucrania y endurecer drásticamente las sanciones económicas contra Rusia.
La legislación, aprobada el jueves con una votación de 226 a 195, representa la primera gran inyección económica del Congreso a Kiev en más de dos años. El proyecto contempla el envío de $8,000 millones de dólares en préstamos directos a Ucrania y otros $1,800 millones de dólares en asistencia militar y de seguridad. Además, la ley persigue asfixiar la economía de guerra de Vladímir Putin mediante castigos severos no solo a empresas rusas, sino a cualquier entidad internacional que intente evadir las sanciones para apoyar a Moscú.
On Thursday, I voted for the Ukraine Support Act, one of only 18 Republicans who sided with Democrats in the House to advance aid for Ukraine and strengthen sanctions on Russia. The bill passed the House by a vote of 226-195 and provides critical support for Ukraine's recovery… pic.twitter.com/20ACRCyHrE
— Congressman Mike Lawler (@RepMikeLawler) June 5, 2026
¿Por qué votaron contra Trump los Republicanos?
El éxito de la votación fue el resultado de una astuta maniobra liderada por el representante Gregory W. Meeks (demócrata de Nueva York), el miembro de más alto rango en el Comité de Asuntos Exteriores. El proyecto de ley había permanecido congelado desde abril de 2025 debido al bloqueo sistemático del liderazgo republicano y del presidente de la Cámara, Mike Johnson.
Para saltarse el veto de los líderes, Meeks utilizó una petición de descarga (discharge petition), una herramienta parlamentaria poco común que permite llevar un proyecto directamente al pleno si logra la firma de la mayoría absoluta de los legisladores. El umbral se alcanzó el mes pasado gracias al apoyo de independientes como Kevin Kiley (California) y republicanos moderados como Don Bacon (Nebraska) y Brian Fitzpatrick (Pensilvania), quienes pavimentaron el camino para que otros 16 compañeros de partido se sumaran a la votación definitiva el jueves.
¿Paz o traición a la Casa Blanca?
La aprobación del paquete desató un acalorado debate en el pleno. "Esto se reduce a una pregunta: ¿Vamos a estar del lado del bien o del lado del mal?", sentenció el legislador republicano Don Bacon en defensa de su voto a favor de Ucrania. Por su parte, Gregory Meeks recalcó que este dinero envía una señal de que el Congreso no abandonará la democracia ucraniana "hasta que Vladímir Putin sea declarado criminal de guerra y encarcelado".
Sin embargo, el ala más leal a Trump arremetió contra la medida, argumentando que la ley "ata las manos" del presidente justo cuando busca forzar una negociación entre Kiev y Moscú. El congresista Keith Self (republicano de Texas) advirtió que el proyecto sabotea la búsqueda de la paz y podría arrastrar a Europa a mayores hostilidades.
A pesar de la victoria en la Cámara Baja, el proyecto enfrenta ahora un panorama sombrío en el Senado, donde el bloque pro-Trump mantiene frenada cualquier represalia hacia Rusia. Incluso si lograra avanzar, la Casa Blanca ya ha sugerido un veto presidencial bajo el argumento de que el Congreso busca limitar la capacidad de Trump para dirigir la diplomacia global, en una semana donde los republicanos ya lo desafiaron previamente votando para limitar sus poderes militares en el conflicto con Irán.
By supporting Ukraine, we deter aggression everywhere, combat authoritarianism and reaffirm that the United States does not abandon those who fight for freedom.
— Nancy Pelosi (@SpeakerPelosi) June 5, 2026
While some have been unwilling to stand up to Vladimir Putin, the Congress must.
Tonight, House Democrats did. pic.twitter.com/X1aKqNbWfs
