La ciudad natal del presidente ruso Vladímir Putin despertó este miércoles entre el estruendo de fuertes explosiones y densas columnas de humo gris visibles desde su centro histórico. En una de las mayores ofensivas aéreas en lo que va de la guerra, Ucrania lanzó una oleada de más de 350 drones contra quince regiones de Rusia, alcanzando objetivos estratégicos en San Petersburgo y la capital, Moscú.
El ataque se ejecutó con una sincronización milimétrica, apenas unas horas antes de que iniciara el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, un pomposo evento anual conocido como el "Davos ruso". Diseñado por el Kremlin para atraer inversión extranjera y proyectar normalidad económica, este foro espera recibir a unos 20,000 visitantes de 130 países, incluyendo delegaciones de alto nivel de Arabia Saudita y funcionarios estadounidenses.
Our long-range sanctions carried out by the warriors of the Security Service of Ukraine, the Unmanned Systems Forces, the Special Operations Forces, the Defense Intelligence of Ukraine, and the State Border Guard Service of Ukraine have yielded good results. Important facilities… pic.twitter.com/esxYMexU8d
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 3, 2026
Refinerías e instalaciones navales bajo el fuego de Kiev
Las defensas antiaéreas rusas lograron derribar 59 drones en la región periférica de San Petersburgo; sin embargo, varias instalaciones clave resultaron dañadas. El gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, confirmó que los impactos afectaron "objetos de infraestructura" en tres distritos, dejando un saldo de varias personas heridas y provocando el cierre temporal y la cancelación de más de 30 vuelos en el aeropuerto internacional de Púlkovo.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, confirmó que sus fuerzas de seguridad alcanzaron con éxito una terminal de exportación de combustible en el Mar Báltico, así como instalaciones militares en la isla de Kronstadt, sede de la Flota rusa del Báltico. Adicionalmente, Kiev difundió imágenes de un dron impactando directamente contra la corbeta rusa Boiky en un dique seco de reparación, una versión que el aparato militar de Moscú ha evitado confirmar.
La jornada deja víctimas civiles en zonas controladas por Rusia
Mientras los drones ucranianos desafiaban los sistemas de defensa aérea en territorio ruso, la violencia también golpeó a la población civil en las zonas ocupadas. En la localidad de Yenakiievo, dentro de la región de Donetsk bajo control de Moscú, un proyectil alcanzó un autobús de pasajeros. De acuerdo con las autoridades prorrusas de la zona, este ataque dejó un saldo trágico de ocho civiles muertos y once heridos.
Esta intensa jornada de hostilidades ocurre apenas un día después de que el ejército ruso lanzó una ofensiva masiva de 73 misiles y 656 drones contra territorio ucraniano. Esta constante represalia y contragolpe entre ambas naciones refleja una nueva fase en el conflicto, donde los ataques ya no se limitan a las líneas del frente, sino que impactan de forma directa en los centros políticos, económicos y de infraestructura vital a ambos lados de la frontera.
Footage of St. Petersburg's oil and gas maritime terminal exploding this morning after a Ukrainian attack drone impact. pic.twitter.com/m7Qk3BOpUx
— OSINTtechnical (@Osinttechnical) June 3, 2026
