México está en llamas. Los bloqueos carreteros, los vehículos incendiados y el caos desatado en diversas entidades del país tienen un solo origen y un solo nombre: Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. La caída del líder criminal más buscado por México y Estados Unidos ha desatado la furia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización que él mismo construyó a base de sangre, traiciones y alianzas estratégicas.
Pero, ¿cómo fue que un campesino que abandonó la primaria terminó liderando un imperio criminal comparado por el gobierno estadounidense con grupos terroristas como Al Qaeda o el Estado Islámico?
La caída de “El Mencho”, abatido en Jalisco por fuerzas federales, representa un golpe histórico al CJNG.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) February 22, 2026
El hecho ha detonado bloqueos y hechos violentos en distintas regiones y abre la disputa por la sucesión dentro de una de las organizaciones criminales más poderosas del… pic.twitter.com/2EImID15JT
De los campos de aguacate a las prisiones de EE. UU.
Nacido el 17 de julio de 1966 en Naranjo de Chila, en Aguililla, Michoacán, Oseguera Cervantes dejó la escuela en sexto grado para recoger aguacates y ganarse la vida. Pero su contacto con el narcotráfico comenzó rápido: a los 14 años ya vigilaba plantíos de marihuana.
En la década de los ochenta migró a California, donde intentó construir su propia red de clientes. Oculto bajo distintas identidades, fue detenido y deportado en varias ocasiones por posesión de armas y tráfico de drogas. El golpe más duro en territorio estadounidense llegó en 1992, cuando él y su hermano Abraham vendieron heroína a policías encubiertos. Esto le valió su paso durante tres años en una prisión federal de California hasta su deportación definitiva a México en 1997.
La placa de policía y el ascenso como sicario
A su regreso, “El Mencho” entendió que necesitaba conocer el sistema desde adentro. Ingresó a las filas de la policía municipal en Cabo Corrientes y Tomatlán, Jalisco. Esa placa fue su escuela para operar con impunidad.
Pronto dejó el uniforme para convertirse en sicario al servicio de Armando Valencia Cornelio, “El Maradona”, líder del Cártel del Milenio. Este grupo operaba como una extensión del Cártel de Sinaloa en Jalisco y Colima, bajo el mando de Ignacio “Nacho” Coronel, mano derecha de “El Chapo” Guzmán.
La traición, “Los Cuinis” y el nacimiento del CJNG
El punto de quiebre ocurrió en 2010. Tras la muerte de Nacho Coronel y la captura de los líderes del Milenio, la organización se fracturó en dos bandos: “La Resistencia” y “Los Torcidos”. Oseguera Cervantes lideró a “Los Torcidos”, quienes ganaron la brutal guerra interna y se transformaron en lo que hoy conocemos como el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Para consolidar su poder, “El Mencho” se casó con Rosalinda González Valencia. Los hermanos de su esposa conformaron “Los Cuinis”, el poderoso brazo financiero que lavó el dinero del cártel y les permitió expandir sus tentáculos hacia Europa, Asia y toda América.
En menos de una década, el CJNG le declaró la guerra a Los Zetas, a los Caballeros Templarios y al propio Cártel de Sinaloa por el control del fentanilo. Su firma fue la violencia extrema: desapariciones, extorsiones y ataques frontales contra el Estado, como el atentado contra el secretario de Seguridad de la CDMX, Omar García Harfuch, en junio de 2020.
Nuestro reconocimiento al Ejército Mexicano y Fuerza Aérea @Defensamx1 https://t.co/tEs6fCVlMd
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) February 22, 2026
Durante años fue un fantasma. Se dijo que construyó su propio hospital en 2020 para tratarse una grave insuficiencia renal e incluso circuló el rumor de su muerte en 2022.
Hoy, su verdadera caída ha paralizado a las autoridades y mantiene a las calles de todo el país encendidas y con miedo, demostrando el poder destructivo del imperio que dejó atrás con su muerte.