Tres pinturas de destacados artistas franceses fueron robadas de un museo en Italia. Las obras de arte de Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne y Henri Matisse tienen un valor estimado en cerca de 10 millones de dólares.
El hurto sucedió durante la noche del 22 al 23 de marzo de 2026 en la Fundación Magnani Rocca, localizada a las afueras de Parma. Los Carabineros, la policía italiana, informaron del robo el 30 de marzo.

Valor estimado de las pinturas robadas de la colección Magnani Rocca
Las autoridades detallaron en un comunicado que los delincuentes forzaron la entrada principal del edificio y sacaron tres piezas icónicas: "Tasse et Plat de Cerises" (Taza y plato de cerezas) de Cézanne, "Les Poissons" (Los peces) de Renoir y "Odalisque sur la Terrasse" (Odalisca en la terraza) de Matisse.
La radio pública italiana Rai reportó un valor de 9 millones de euros (unos 10.34 millones de dólares) para estas obras, aunque los Carabineros no confirmaron esa cifra.

Detalles del "robo exprés": tres minutos que burlaron la seguridad en Italia
La Fundación Magnani Rocca, que alberga una valiosa colección privada reunida por el difunto crítico y musicólogo Luigi Magnani, reveló por separado que el robo duró menos de tres minutos en plena noche.
El museo, situado en un entorno tranquilo cerca de Parma, se especializa en arte europeo de alto nivel y atrae a miles de visitantes anuales interesados en el impresionismo y el postimpresionismo.
La pérdida representa un duro golpe al patrimonio cultural italiano, un país que ya sufrió robos famosos como el de la Gioconda en 1911.
Antecedentes de robos de arte: del Louvre a la Fundación Magnani Rocca
La institución presume de una colección impresionante que incluye obras de Tiziano, Francisco Goya, Giovanni Battista Tiepolo, Claude Monet, Peter Paul Rubens y Giorgio Morandi. Estos tesoros convierten a la Fundación en un referente para amantes del arte renacentista, barroco e impresionista.
Este robo se suma al ocurrido en octubre de 2025 en el Museo del Louvre en París, Francia, donde ladrones se llevaron joyas históricas valuadas en más de 100 millones de dólares y abandonaron una corona que perteneció a la esposa de Napoleón III, la cual quedó gravemente deformada.
