En la prefectura de Fukushima se lleva a cabo un operativo, donde la policía, cazadores locales y drones intentan localizar a un oso de aproximadamente un metro de largo que ha sido calificado por las autoridades como "extremadamente inteligente". El animal, que ya hirió a cuatro personas , logró evadir todos los cercos policiales demostrando habilidades cognitivas alarmantes, como abrir ventanas con cerrojo y operar grifos de agua.
La racha de ataques comenzó el pasado miércoles, cuando cámaras de seguridad captaron al plantígrado persiguiendo y maullando a un empleado en el estacionamiento de una empresa. El trabajador logró salvarse gracias a un automovilista que embistió levemente al animal para ahuyentarlo. Sin embargo, en su huida, el oso se adentró en un edificio de oficinas donde atacó a otro hombre antes de volver a escapar y herir a dos personas más en las inmediaciones.
A bear attack in northeastern Japan left at least four people injured. Security footage from Fukushima Steel Works shows an Asian black bear chasing a worker by the entrance of the factory and throwing him to the ground pic.twitter.com/8i23l0NI8R
— Reuters (@Reuters) June 3, 2026
El escape del oso inteligente
Tras los primeros ataques, el oso buscó refugio dentro de una fábrica de productos electrónicos. Fue ahí donde los empleados atestiguaron una escena surrealista: el animal utilizó sus patas delanteras con total destreza para abrir una llave de agua y beber directamente del grifo. Ante la emergencia, las autoridades locales desplegaron personal con rifles tranquilizantes y colocaron cuatro trampas masivas en las entradas principales del recinto.
Alrededor de las 11:00 p. m. del mismo miércoles, un oficial de vigía reportó ver al oso trepar una puerta interna. No obstante, cuando las fuerzas de seguridad registraron minuciosamente la fábrica, descubrieron que el animal ya no estaba: las pericias confirmaron que el oso logró escapar tras quitar el pestillo y abrir una ventana que se encontraba perfectamente cerrada con seguro. Las imágenes difundidas por los medios locales mostraron marcas de garras profundas justo alrededor del mecanismo de la cerradura.
¡Ni los sedantes pueden con este oso!
En una conferencia de prensa de emergencia, el alcalde de la ciudad de Fukushima, Yuki Baba, confirmó que los agentes lograron impactar al oso con un dardo tranquilizante, pero por razones que aún se investigan, el anestésico no surtió ningún efecto en el organismo del animal. "Este oso fue visto abriendo un grifo para beber agua y demostró ser capaz de abrir una ventana cerrada por sí mismo. Creo que estamos ante un oso extremadamente inteligente", declaró el mandatario local, pidiendo a la población extremar precauciones ante el estado de agitación del ejemplar.
Debido al peligro latente, las escuelas de la zona suspendieron clases y, tras reabrirlas, han implementado protocolos de seguridad estrictos que incluyen mantener bajo llave todas las puertas y ventanas de las plantas bajas. Este increíble caso se suma a una crisis nacional en Japón, país que registró una cifra récord de 13 muertes y 238 ataques graves por osos en el último año, un fenómeno que los expertos atribuyen a la despoblación rural y a la escasez de alimento en los bosques provocada por el cambio climático.
