La periodista independiente estadounidense Shelly Kittleson fue secuestrada este martes 31 de marzo en el distrito de Karrada, en el centro de la capital de Irak, Bagdad, presuntamente por milicias armadas en represalia por la reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El secuestro que ya fue confirmado por el Ministerio de Interior de Irak en un comunicado oficial; este representa el primer incidente de este tipo contra la prensa extranjera desde que escaló el conflicto en la región de Medio Oriente el pasado 28 de febrero, ya ha sido activado un despliegue masivo de fuerzas de seguridad para lograr su liberación.
Los detalles del secuestro y la persecución de Shelly Kittleson
El incidente ocurrió en las inmediaciones del histórico Hotel Palestine, el mismo donde en 2003 un tanque estadounidense disparó contra los periodistas José Couso de Telecinco y Taras Protsyuk de Reuters que se alojaban allí mientras cubrían la invasión estadounidense en Irak.
Según imágenes de cámaras de seguridad difundidas por el medio saudí Al Hadath, Kittleson fue interceptada por cuatro hombres vestidos de civil que la introdujeron por la fuerza en un vehículo.
En la operación participaron dos automóviles. Tras el reporte del secuestro, las autoridades iniciaron una persecución que se extendió desde la capital hacia el suroeste. Cerca de la localidad de Al-Haswa, en la provincia de Babil, uno de los vehículos de los captores volcó tras una maniobra evasiva. En ese punto, las fuerzas de seguridad lograron arrestar a uno de los sospechosos y confiscar el automóvil accidentado; sin embargo, la periodista fue transferida rápidamente a un segundo vehículo que huyó con rumbo desconocido.
NEW: The Iraqi government provides details on the kidnapping of an American journalist (believed to be Shelly Kittleson):
— Alex Salvi (@alexsalvinews) March 31, 2026
• Taken by “unknown individuals” in Baghdad
• Security forces pursued the perpetrators
• Vehicle rolled over in pursuit, surrounded
• One suspect… pic.twitter.com/7vb278VP0V
El Gobierno iraquí ha calificado el acto como un "crimen" y prometió aplicar todo el peso de la ley contra los responsables. Hasta el momento, el Departamento de Estado de Estados Unidos no ha emitido una respuesta inmediata a las solicitudes de comentarios sobre el estado de su ciudadana.
Un entorno hostil para la prensa
Este secuestro se produce en un contexto de extrema peligrosidad. Desde el inicio de la guerra entre EU, Israel e Irán, la seguridad en Irak se ha visto deteriorada. Grupos de defensa de la libertad de prensa, como Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), han denunciado que los reporteros enfrentan amenazas frecuentes.
