El pescador Erasto Crisanto Valdés, de 31 años originario de Uxpanapa, vivió una experiencia que parece sacada de una película de supervivencia, pero que fue completamente real. Durante 15 días, su familia lo buscó desesperadamente sin encontrar rastro alguno. Sin embargo, para él, el tiempo parecía haberse detenido dentro del cenote: “Para mí, más fueron tres días”, declaró.
Todo comenzó cuando Erasto siguió a un perro en las inmediaciones de los límites entre Veracruz y Oaxaca. Sin saber cómo, terminó atrapado en un cenote a aproximadamente 100 metros de profundidad, dentro de una cueva seca, completamente oscura, sin alimento y con apenas agua para mantenerse con vida.
Tras ser hallado, Erasto estuvo hospitalizado apenas tres días. Los médicos confirmaron que su estado de salud era favorable, un verdadero milagro considerando las condiciones extremas a las que estuvo sometido.