Tras el cierre de una jornada de negociaciones en Pakistán donde no se llegó a un acuerdo, el gobierno de los Estados Unidos y representantes de Irán mantienen canales abiertos para una posible segunda ronda de conversaciones presenciales. El objetivo es alcanzar un acuerdo antes de que expire el cese al fuego el próximo 21 de abril, en un escenario marcado por el inicio de un bloqueo naval estadounidense contra puertos iraníes.
Armas nucleares, lo que impidió el acuerdo
Las negociaciones en Islamabad, que duraron 21 horas, revelaron que el principal punto de fricción es la duración de la postergación nuclear. Estas fueron las diferencias:
- Propuesta de EE. UU.: La administración Trump ha planteado una suspensión de 20 años de toda actividad nuclear. Este plazo permitiría a Irán sostener que no ha renunciado permanentemente a sus derechos bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
- Contrapropuesta de Irán: Teherán ha respondido con una oferta de suspensión de cinco años, una postura similar a la presentada en febrero durante las fallidas pláticas de Ginebra.
🚨 #ÚLTIMAHORA: No hubo acuerdo entre EU e Irán
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 12, 2026
El vicepresidente @JDVance confirmó el fracaso de las negociaciones tras 20 horas de diálogo. Ante la nula flexibilidad de Irán, lanzó una advertencia final:
Si no aceptan la oferta en 24 horas, EU e Israel iniciarán una ofensiva… pic.twitter.com/jyH4Ff8yzj
Los no negociables de Washington
El vicepresidente JD Vance y la Casa Blanca han definido parámetros que califican como no negociables para garantizar que Irán nunca desarrolle armas nucleares:
- Cese total del enriquecimiento: Irán debe detener toda producción de combustible nuclear.
- Desmantelamiento de infraestructura: Desarticulación de las principales instalaciones dañadas durante los bombardeos estadounidenses de junio pasado.
- Entrega de combustible: EE. UU. exige la remoción de 440 kilogramos (970 libras) de uranio enriquecido a niveles cercanos al grado militar, actualmente almacenados en instalaciones subterráneas en Isfahán.
Irán se ha negado a entregar el combustible, proponiendo en su lugar diluirlo significativamente para asegurar que no pueda ser desviado a un proyecto bélico.
Bloqueo del estrecho de Ormuz y presión económica
Ante la negativa iraní de abandonar el control del Estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump ordenó este lunes el inicio de un bloqueo naval efectivo. El objetivo es cortar la principal fuente de ingresos del régimen y forzar una postura más conciliadora en la mesa de diálogo.
- Capacidad de resistencia: Irán podría resistir la presión económica entre tres y cuatro semanas, gracias a las reservas de petróleo que ya se encuentran en tránsito y a la reciente relajación de sanciones que permitió ventas previas.
- Impacto en combustibles: El cese total de las exportaciones iraníes amenaza con agravar la crisis energética global, lo que podría elevar aún más los precios de la gasolina en los Estados Unidos.
Perspectivas diplomáticas
A pesar de la retórica agresiva, funcionarios de la administración Trump mantienen la esperanza de una "salida diplomática". Se barajan ciudades como Ginebra o Estambul para un posible reencuentro, con la mediación de Turquía, Pakistán, Egipto y Omán.
Además del tema nuclear, la agenda pendiente incluye:
- La restauración del libre tránsito en el Estrecho de Ormuz.
- El fin del apoyo iraní a grupos como Hamás y Hezbolá.
- La exigencia de Irán para descongelar 6,000 millones de dólares retenidos en Qatar.
El vicepresidente Vance enfatizó que, aunque Irán ha mostrado cierta flexibilidad, "no se han movido lo suficiente", dejando la decisión final en manos de los líderes en Teherán.
