Los mandatarios de las principales democracias industrializadas del Grupo de los Siete (G7) concentraron sus esfuerzos este martes 16 de junio de 2026 en reubicar la guerra en Ucrania dentro de las prioridades del presidente estadounidense, Donald Trump.
La iniciativa diplomática llega luego de que la agenda internacional estuviera dominada durante los últimos meses por el conflicto en el Golfo Pérsico, el cual ha comenzado a pasar a segundo plano tras el reciente anuncio de un acuerdo para poner fin a los tres meses y medio de hostilidades entre EU e Irán.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participó en una sesión de trabajo matutina de 75 minutos junto al bloque internacional. De acuerdo con fuentes diplomáticas francesas, los líderes del G7 consensuaron un incremento en la presión económica sobre Moscú mediante la implementación de nuevas sanciones enfocadas de manera directa en los sectores rusos del petróleo y el gas natural. Asimismo, se ratificó una postura común para suministrar capacidades adicionales de defensa aérea a Ucrania.
📸 President Trump poses for a photo with world leaders at the G7 summit in Evian, France pic.twitter.com/jrWxIdba9i
— Breaking911 (@Breaking911) June 16, 2026
Siguen sancionando a Rusia por la guerra
A la par de las deliberaciones en territorio francés, el gobierno del Reino Unido formalizó un nuevo paquete de sanciones contra la denominada "flota en la sombra" que utiliza la Federación de Rusia para exportar hidrocarburos evadiendo las restricciones occidentales. Las medidas británicas apuntan de manera específica a embarcaciones adquiridas recientemente por Moscú para transportar gas natural licuado proveniente del proyecto ártico sancionado Arctic LNG 2.
Debido a los recortes en la asistencia militar y financiera aplicados por la administración de Trump hacia Ucrania, Francia y sus socios del entorno europeo han asumido el rol de principales proveedores de soporte logístico y económico para las fuerzas de Kiev.
Durante el encuentro en Francia, Trump lamentó la pérdida de vidas humanas en el frente oriental de Europa pero minimizó las repercusiones directas del conflicto sobre la economía de su país, afirmando ante la prensa su disposición a intervenir para buscar una resolución al señalar que la prolongación del conflicto le parece inviable.
Hablan sobre Medio Oriente en la cumbre del G7
La jornada en el G7 también incluyó mesas paralelas de negociación sobre la estabilidad en Medio Oriente. Trump sostuvo reuniones bilaterales con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad al-Thani, y tiene programado un encuentro con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan. Ambos líderes del Golfo asisten en calidad de invitados especiales de Emmanuel Macron para abordar las consecuencias del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
En este ámbito, Trump manifestó públicamente su descontento con la gestión operativa de Israel respecto al conflicto fronterizo con la milicia Hezbolá en el Líbano, argumentando que las fuerzas israelíes debieron resolver dicha situación con mayor celeridad para evitar que restara impacto al acuerdo alcanzado con el gobierno iraní.
A pesar de los desencuentros previos entre Washington y sus aliados europeos (Francia, Reino Unido, Alemania e Italia) debido a la falta de consultas de la Casa Blanca antes de iniciar las operaciones en Irán, los miembros del G7 buscan agilizar los mecanismos para mitigar el impacto económico global derivado del aumento de los precios del crudo. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que los socios occidentales se encuentran preparados para coordinar acciones conjuntas destinadas a restablecer de forma pacífica el tránsito marítimo comercial en el Estrecho de Ormuz.
