La caseta de Atlixco en Puebla sufrió un asalto, donde hombres armados les robaron miles de pesos en las oficinas. Aunque para las autoridades estatales, curiosamente, no lo es.
De acuerdo con el testimonio de uno de los trabajadores afectados, tres hombres armados ingresaron a las instalaciones e impidieron el cierre de caja, amagando con armas de fuego tanto a él como a diez contadores más. El resultado: aproximadamente 50 mil pesos en efectivo robados y un grupo de empleados tirados en el piso, bajo amenazas.
Hombres armados, amenazas y dinero robado en caseta de Atlixco… pero “no fue asalto”
Según el relato de la víctima, los sujetos obligaron a los trabajadores a tirarse al piso y posteriormente los llevaron al área de conteo, donde concretaron el robo. Tras tomar el dinero, los presuntos delincuentes huyeron a bordo de un vehículo oscuro, sin que nadie pudiera detenerlos.
Hasta ahí, el escenario parece claro: personas armadas, amenazas, control de víctimas y dinero sustraído. Sin embargo, la versión oficial vino a romper toda lógica.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, aseguró que el hecho “no fue un asalto” y que “no se puede catalogar como tal”, aunque tampoco explicó con claridad qué fue entonces lo que ocurrió en la caseta.
Porque si no fue un asalto , la pregunta es inevitable: ¿Qué nombre le ponen las autoridades a que te encañonen, te tiren al piso y se lleven el dinero?
#Entérate Tras el asalto a las oficinas de la caseta de Atlixco registrado el día de hoy, el vicealmirante Francisco Sánchez, informó que se reforzará la seguridad en dicho punto, además se prevé instalar un botón de alertamiento.
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¿Un “no asalto” que requiere botón de pánico en la caseta de Atlixco?
A pesar de minimizar el hecho, el propio funcionario reconoció la gravedad de lo ocurrido al señalar que ya dio instrucciones al comandante de la Policía de Caminos para reunirse con el encargado del lugar y mejorar la coordinación.
Incluso habló de la posibilidad de instalar un botón de alerta en las oficinas de la caseta para evitar que “esto” vuelva a suceder. Porque claro, cuando algo no es un asalto , pero termina con dinero robado y empleados aterrados, igual necesita botón de pánico.
El vicealmirante también justificó la respuesta señalando que se trata de un tramo “más alejado” de las labores de seguridad habituales en los municipios cercanos, lo que deja otra inquietud en el aire: ¿Entonces hay zonas donde el delito sí cuenta y otras donde no?
Caseta de Atlixco: un asalto que minimizan las autoridades
Mientras las autoridades debaten si fue o no fue un asalto, lo único cierto es que hubo víctimas, hubo armas y hubo dinero robado. Los trabajadores vivieron momentos de miedo real, y los responsables escaparon sin ser detenidos.
La narrativa oficial, lejos de tranquilizar, abre más preguntas y alimenta la percepción de que el lenguaje se suaviza cuando la realidad es demasiado evidente.
Porque en Atlixco, aunque digan que no, todo apunta a que un asalto ocurrió, solo que sin querer llamarlo por su nombre.
