¿Qué tan segura se puede sentir una persona buscada por la Interpol en 200 países y por la justicia del gobierno más poderoso del mundo? No saber en qué momento lo capturen y lo lleven con overall naranja a la cárcel de los capos del narcotráfico.
Seguramente Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, y el senador Enrique Inzunza saben que la protección que les da la 4T es frágil. A pesar del anuncio en Palacio Nacional de que ellos no se van a ir.
Rocha Moya y senador Inzunza se sienten protegidos
Solo les advirtieron que no se vayan muy lejos, no los vayan a agarrar. Y, al parecer, Rocha Moya y el senador morenista se sienten protegidos en Culiacán y Badiraguato.
Protegidos por una policía estatal bajo sospecha de estar infiltrada por el narco y la promesa de Andrés Manuel López Obrador de que no los van a entregar, pase lo que pase. Es un pacto.
Por eso, el senador puede ir a tomar una soda, o lo que sea, en el exclusivo Country Club de Culiacán. Algo le da valor para reunirse con el expanista Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia del Senado.
Tal vez le fue a decir que no le dé miedo presentarse en el periodo extraordinario, aunque lo esté esperando la senadora Lilly Téllez para ponerle las peras a 40.
En sus redes sociales, Javier Corral reconoció que se reunió con el senador acusado de narco en Culiacán y que no hay nada que esconder.
El senador morenista @Javier_Corral confirma que reunión con el legislador @InzunzaCazarez en Sinaloa. pic.twitter.com/NK9PiQyV9A
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) May 23, 2026
El día que Javier Corral se salvó de ser detenido
Tal vez decidieron enviar a Corral para hablar con el senador porque le puede compartir su experiencia en el bar “Gin-Gin”, de la colonia Roma, en la Ciudad de México (CDMX), a un lado de la panadería “La Suiza”.
Ahí, elementos de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua intentaron detenerlo el 14 de agosto de 2024, pero el hoy fiscal de Asuntos Relevantes de la Fiscalía General de la República (FGR), Ulises Lara, lo fue a rescatar.
Dudan que Enrique Inzunza se presente al Senado
Como sea, ya se sabe que el senador y, tal vez, el gobernador siguen en Sinaloa a 23 días de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través del Departamento de Justicia, pidió detenerlos por narcos y terroristas. Hay senadores que dudan que el sinaloense se presente en la Cámara, como se asegura.
La situación es cada día más grave. Seguramente el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, llegó pisando fuerte con sus botas y una carpeta bajo el brazo al Palacio Nacional.
Comunicados de ambas partes decían elegantemente que todo fue cordial, pero falta conocer lo que se discutió durante dos horas. La presión de los últimos 23 días ha sido constante.
Estrategia de Donald Trump pone en alerta a Palacio Nacional
La advertencia de que la lista de narcopolíticos mexicanos es más grande y vienen por ellos seguramente no deja dormir a muchos en Palacio y en Palenque. Quizá por ello, todos los días se trata de colocar un tema que pueda distraer el torbellino judicial que está viviendo Morena y su constante descrédito.
Algunos seguramente están moralmente derrotados, como decía López Obrador, porque los han acusado todos los días de ser narcos. La salida recurrente desde que López estaba en Palacio son las piñatas.
Esa misma frase se ha repetido un montón de veces en Palacio. La volvieron a sacar porque la estrategia de Donald Trump tiene a la 4T a la defensiva y patas pa’rriba.
Pero la ofensiva del presidente Trump no es contra México, es contra el narco. Los morenistas están desesperados porque esa táctica ha destapado su ineptitud, corrupciones y vínculos con el narco.
Iniciativa para anular las elecciones
Para que la conversación se salga de los narcopolíticos, en Palacio ordenó una iniciativa para anular las elecciones donde pierdan, argumentando injerencia del presidente Trump. El senador Ricardo Anaya dice que Morena solo busca distractores.
“Esto es simplemente una artimaña porque lo que quieren es distraer a la opinión pública, que no se hable de lo que verdaderamente es importante”, expresó el panista.
Los morenistas están muy nerviosos. México, efectivamente, no debería ser piñata de nadie. Al margen de su nerviosismo porque Trump destapó la narcocorrupción y no saben hasta dónde va a llegar, está la crisis económica, la criminalidad y la ruina en educación y salud.
Economía en México se ha visto golpeada
México no es piñata para que impongan modelos económicos fracasados y, encima, se roben nuestro dinero. La economía se contrajo 0.8 por ciento en el primer trimestre del año. La inflación sigue muy alta, a niveles de 4.11 por ciento, afectada por los precios del tomate, el gas y los detergentes.
Sume que el primer trimestre del año se considera perdido en materia de empleo, con la contracción de 227 mil puestos de trabajo. Como si faltara algo, la 4T llevó a México al nivel más alto de su historia en materia de deuda y se mantiene por arriba del 52 por ciento del PIB.
“El Mayo” Zambada y la violencia en Sinaloa
Cuando Estados Unidos se llevó a “El Mayo” Zambada, López Obrador se puso muy mal. Furioso con los norteamericanos.
Se enojó mucho, pero no le regresaron a “El Mayo”. Ahora entendemos por qué. Como sea, desde ese momento se agudizó la eterna narcoguerra de Sinaloa.
Durante las acciones del Cártel de Sinaloa y la narcoguerra entre Los Chapitos y La Mayiza, se estima el robo de 17 mil vehículos, la gran mayoría con violencia.
Los enfrentamientos y los asesinatos no paran. También hubo tiroteos en Escuinapa y el asesinato de un joven cantante de música urbana.