Lo que parecía un percance vial más en el asfalto de Paseo Tollocan, en Toluca, se transformó en el escenario de un descubrimiento espantoso. La colisión de dos automóviles abrió la puerta a una realidad dolorosa: en el interior de una de las cajuelas yacía el cuerpo sin vida de Wendy Pavón.
Su familia la buscaba desesperadamente desde el lunes 11 de mayo, día en que dejó de responder llamadas y no regresó a casa. De no haber sido por ese impacto metálico en la carretera, el paradero de la joven madre seguiría sumergido en la incertidumbre colectiva de las desapariciones en el Estado de México.
Rastros de violencia en el hogar de Wendy Pavón y un video en Facebook
Wendy era una mujer de compromisos firmes; jamás faltaba a su empleo y su vida giraba en torno a sus dos pequeños hijos, a quienes sostenía por completo como madre soltera. Cuando el miércoles no se presentó a laborar, las alarmas familiares se encendieron.
Su hermana, impulsada por el presentimiento, acudió a la vivienda del hombre con el que Wendy salía. Al entrar, la realidad la golpeó de frente: el lugar estaba cubierto de marcas de agresiones físicas, indicios de un ataque brutal.
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La búsqueda dio un vuelco tras una llamada telefónica al 911 y al área de personas ausentes, donde les informaron sobre una joven ingresada a la Fiscalía de Toluca por un incidente de tránsito. El dolor se materializó en una pantalla digital.
A través de un video grabado por reporteros locales en Facebook, la familia reconoció el vehículo destrozado: era el auto personal que el sospechoso estacionaba diariamente afuera de su propio hogar.
En la morgue judicial les confirmaron la peor de las sospechas: Wendy viajaba en ese vehículo ya sin signos vitales, arrastrando una agonía de dos o tres horas previas al choque y con evidentes huellas de maltrato.
Así fueron las últimas horas de Wendy Pavón
Wendy se caracterizaba en su entorno por ser una mujer sumamente responsable, dedicada por completo al sustento y cuidado de sus dos pequeños hijos, y constante en su desempeño laboral.
Su ausencia injustificada el miércoles posterior a su desaparición encendió las alarmas de su núcleo familiar. Ante la falta de respuestas, sus seres queridos tomaron la iniciativa de acudir al domicilio de la persona con la que ella mantenía una relación sentimental, un hombre identificado como Mario.
En el lugar, la familia detectó un escenario con visibles huellas de violencia física, lo que confirmó que la integridad de Wendy había sido vulnerada. El proceso para conocer el paradero final estuvo marcado por la iniciativa de sus propios familiares.
Tras entablar comunicación con el sistema de emergencias 911 y el área de Locatel para personas desaparecidas, se les informó sobre una coincidencia con un vehículo resguardado por la Fiscalía de Toluca a causa de un incidente vial.
Mediante transmisiones de video realizadas por reporteros locales en la plataforma Facebook, la familia identificó plenamente la unidad del sospechoso. Horas más tarde, las autoridades forenses confirmaron que la víctima ya no contaba con signos vitales al momento del choque, estimando el deceso unas dos o tres horas antes del impacto vehicular.
Un perfil de riesgo que pasó desapercibido
El presunto responsable del feminicidio, quien actualmente se encuentra prófugo, es un trabajador de la construcción originario del municipio de Xilitla, en la región de la Huasteca Potosina, San Luis Potosí.
El individuo ingresó al entorno de la víctima en el mes de enero, tras ser contratado para la edificación de su vivienda debido a que su presupuesto se ajustaba a las necesidades económicas de Wendy.
A pesar de que los familiares documentaron su identidad mediante una fotografía de su credencial de elector para permitirle el acceso, existían precedentes de roces personales y desconfianza debido a conductas que describen como soberbias.
Investigaciones complementarias y reportes periodísticos posteriores revelaron que el sujeto contaba con antecedentes penales y registros carcelarios por los delitos de violación y robo en diferentes años anteriores.
Familia aporta pruebas miientras que la justicia no resuelve sobre el sospechoso
A pesar de que los deudos han aportado información detallada sobre la identidad, procedencia e historial del sospechoso, la Fiscalía del Estado de México aún mantiene las indagatorias en una fase inicial, sin confirmar de manera oficial la emisión de una ficha de búsqueda o una orden de aprehensión vigente.
Este crimen no solo representa una pérdida irreparable, sino que deja en la orfandad y el desamparo económico a dos menores de edad en un país donde la violencia de género cobra la vida de al menos 10 mujeres de forma diaria.
La exigencia de justicia por parte de su hermana, Yesenia Pavón, y del resto de su familia permanece firme frente a la necesidad de que las autoridades actúen con celeridad para localizar al responsable.