Las declaraciones emitidas durante el análisis del caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, volvieron a colocar sobre la mesa el futuro de la solicitud de extradición impulsada por Estados Unidos y las posibles acciones que podría tomar Washington si el proceso continúa sin avances.
El tema cobró nuevamente fuerza luego de que se recordaran las palabras de la jueza estadounidense Catherine Polk durante la audiencia del general Mérida, quien se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos.
En aquella comparecencia, la juzgadora advirtió que el caso involucra a varios acusados y señaló que estos “llegarán por oleadas”, una declaración que ha generado nuevas interpretaciones sobre las investigaciones en curso.
Las opciones que tendría Estados Unidos si no avanza el caso
Durante el análisis, se explicó que el plazo de alrededor de dos meses del que se ha hablado públicamente respecto a la solicitud contra Rocha Moya no representa un límite legal obligatorio, debido a que el gobernador nunca fue detenido para iniciar formalmente un procedimiento de extradición.
Bajo ese escenario, se planteó que una intervención directa de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano sería considerada una violación a la soberanía nacional y un acto de enorme gravedad, por lo que esa posibilidad fue descartada como una vía jurídicamente viable.
También se mencionó que otra alternativa sería ejercer presión mediante otros mecanismos de carácter político o comercial; sin embargo, se advirtió que una medida de ese tipo también tendría consecuencias económicas para ambos países.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: FAMILIA DE ROCHA MOYA INCURRE EN NEGOCIO DE CARRERAS Y EVADE AL FISCO CON COMBUSTIBLES IMPORTADOS
Se cumplen 61 días sin que detengan al gobernador Rocha Moya.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) June 30, 2026
El gobierno mexicano está bloqueando una extradición histórica. Ya no hay pretextos legales: desde 2005 la Corte mexicana permite extraditar a cualquiera, pero el freno actual es un desafío directo a Trump. Las… pic.twitter.com/JAQxk5rTzO
La legislación mexicana sí permite extraditar a funcionarios
Otro de los puntos abordados fue la posibilidad de que el caso permaneciera únicamente en tribunales mexicanos; sobre ello, se recordó que desde 2005 la Suprema Corte de Justicia determinó que los ciudadanos mexicanos pueden ser extraditados cuando existe una solicitud formal que cumple con los requisitos legales.
Asimismo, se señaló que existen antecedentes de gobernadores mexicanos requeridos por autoridades estadounidenses y posteriormente extraditados, por lo que el elemento que hoy genera debate no es la posibilidad jurídica de una extradición, sino la postura que asumiría el Gobierno de México frente a una petición de esa naturaleza.
Mientras el proceso permanece sin una definición pública, el caso continúa generando expectativa sobre cuáles podrían ser los siguientes movimientos de las autoridades estadounidenses dentro de una investigación que, de acuerdo con lo expresado durante la audiencia del general Mérida, aún podría involucrar a más personas.