En Teresina, en el estado brasileño de Piauí, una enfermera, engañó a su propia familia haciéndoles creer que estaba embarazada, diseñó un plan para entrar en la Maternidade Dona Evangelina Rosa y sustraer a una recién nacida.
Pero el destino y la astucia de una tía frustraron el crimen en el último momento, justo cuando iba a salir del hospital con la pequeñita. Pero lo más oscuro lo descubrieron las autoridades cuando investigaron más de esta mujer. Este no era su primer problema con la ley.
La tía de la bebé la rescató gracias a su presentimiento
El dramático episodio se aclaró por completo gracias a Daniela Beatriz, la tía de la pequeña, quien vigilaba el bienestar de su hermana tras el parto. La enfermera Auricélia de Sousa Rocha se presentó vestida igual al personal del hospital y ofreció llevarse a la niña para realizarle los exámenes médicos obligatorios de rutina.
La sospechosa manipuló a la tía para que esperara afuera de una oficina en un piso distinto, argumentando que las visitas no tenían permitido el acceso.
Minutos después, Auricélia de Sousa Rocha salió del lugar con el cabello suelto, lentes de sol y una mudanza de ropa completamente diferente, sosteniendo una enorme bolsa negra.
Con el presentimiento de que algo andaba mal, Daniela Beatriz la persiguió hasta los sanitarios, donde la confrontó y descubrió a la bebé escondida dentro del bolso con el cierre a medio abrir. Los guardias de la maternidad auxiliaron a la familia para detenerla de inmediato.
La ladrona tenía lista una recamara de bebé en su casa
La Polícia Civil do Piauí comenzó a escarbar en la vida de la detenida y halló pruebas de una obsesión milimétricamente planeada. Al registrar la vivienda de Auricélia de Sousa Rocha, los agentes se toparon con una habitación completamente decorada y lista para recibir a un bebé, equipada con cuna, tina de baño, pañales y ropa limpia.
El delegado a cargo, Hugo Alcântara, detalló que los parientes cercanos de la enfermera estaban convencidos de que ella se encontraba en la fase final de un embarazo. No obstante, la mujer jamás exhibió ultrasonidos, carnets de citas ni pruebas clínicas que respaldaran su estado. La hipótesis principal de la policía apunta a que estructuró y ejecutó la sustracción en total soledad.
Era una criminal de carrera
Este perturbador caso tomó tintes más complejos cuando las bases de datos policiales arrojaron que Auricélia de Sousa Rocha ya arrastraba un historial por fraude. La 8ª Delegacia Seccional de Teresina la había indiciado formalmente en marzo de 2026 bajo cargos de estelionato.
En esa ocasión, la investigación determinó que la mujer robó los datos de la tarjeta de un familiar para hacer compras por internet sin ningún permiso. Las entregas de los paquetes de comercio electrónico estaban registradas directamente bajo el nombre de la sospechosa. A pesar de que en sus declaraciones previas negó las acusaciones y aseguró que se trataba de un malentendido, el expediente se cerró sin quitarle responsabilidad y sigue en espera de juicio.
De enfermera ahora será paciente psiquiátrica
Tras ser arrestada en flagrancia, Auricélia de Sousa Rocha decidió guardar silencio durante los interrogatorios judiciales. Por su parte, el equipo de abogados defensores emitió un comunicado informando que la mujer fue internada y evaluada en el Hospital Areolino de Abreu (institución psiquiátrica referente en la región), donde recibió un diagnóstico de Transtorno Psicótico Agudo Polimorfo con síntomas esquizofrénicos (CID F23.1).
La defensa sostiene que la implicada consume fármacos psiquiátricos controlados y padece una alteración severa que le impide dimensionar la realidad de sus actos o su situación jurídica actual, por lo que solicitaron suspender la prisión preventiva para que reciba atención médica. En contraste, la fiscalía y la policía señalaron que estos argumentos de salud mental no frenarán el proceso penal ni deslindan su culpabilidad directa por el delito cometido en el hospital.
