Dentro de las pruebas en MasterChef 24/7, el huevo pochado se ha consolidado como uno de los verdaderos terrores para los concursantes. A pesar de parecer una preparación sencilla por requerir pocos ingredientes, lograr una clara firme y recogida junto a una yema fluida requiere un control milimétrico de la temperatura y el movimiento del agua.
Durante sus clases, el Chef Diego Niño Maestro del Fuego de MasterChef 24/7 sorprendió al foro compartiendo cómo los objetos más inesperados de la cocina pueden salvar una receta bajo presión.
Para dejar de sufrir con claras dispersas o yemas cocidas de más, te compartimos los tres trucos clave explicados por el jurado para dominar esta técnica en casa.
El truco estelar de la bolsa de plástico
La gran revelación del Chef Diego Niño para evitar que la clara se desbarate en la olla consiste en apoyarse de una pequeña bolsa de plástico limpia. El procedimiento es simple: se coloca dentro de una taza pequeña y se vacía el huevo fresco en su interior. Posteriormente, se juntan las puntas formando un saquito o costalito atado firmemente y se sumerge en agua hirviendo durante tres o cuatro minutos. Al retirar y desmoldar, el huevo conserva una forma esférica perfecta y sin pérdidas de producto.
El remolino constante con vinagre de manzana o blanco
Si prefieres la técnica tradicional directamente sobre la olla, el secreto radica en agregar un chorrito de vinagre blanco al agua bien caliente —sin llegar a un hervor— y remover con un batidor de globo hasta formar un vórtice o remolino en el centro. Al dejar caer el huevo justo en el núcleo de la turbulencia, la fuerza centrípeta y la acidez del vinagre ayudarán a que la clara cuaje de inmediato alrededor de la yema.
El choque térmico en baño de hielo
Para quienes preparan varios huevos a la vez en una cena formal, se recomienda no servirlos directo de la olla. Al cumplir el tiempo exacto de cocción, retira el huevo con una cuchara ranurada y sumérgelo unos segundos en un tazón con agua y hielo. Este choque térmico frena la cocción de forma instantánea, garantizando que la yema se mantenga completamente líquida al momento de cortar.