Los amigos y amigas de Valeria salen y se besan con su mamá, quien les patrocina el alcohol y la fiesta, por lo que Valeria se avergüenza y la llama ‘chavarruca’. Sandra asegura que tiene derecho a vivir la vida loca, porque su expareja la dejó por una más joven. Incluso, una de las amigas de Valeria se enamoró de Sandra, quien sale con más de uno al mismo tiempo. La abuelita de Valeria no dudará en tomar medidas ante las cuestionables aficiones de su hija Sandra.