Gisel alzó la voz para hablar sobre los conflictos que enfrenta dentro de su entorno familiar. Durante su testimonio, aseguró que se ha sentido desplazada debido al presunto favoritismo que, según ella, su padre muestra hacia sus hermanastras y su actual esposa. Además, expresó su inconformidad por situaciones que considera injustas y afirmó que nadie tiene derecho a agredirla o faltarle al respeto. Con un llamado a la justicia y a la igualdad de trato, Gisel busca que su historia sea escuchada y que se analicen los hechos desde todas las perspectivas involucradas. El caso ha generado debate sobre las dinámicas familiares, los límites del respeto y la importancia de escuchar a todas las partes antes de llegar a conclusiones.