Erick asegura que Regina mordió la mano de quien le dio de comer y, para acabarla de amolar, lo sacó de su casa; Regina advierte que no piensa salirse de su casa, pues Erick se la regaló y ahora se tendrá que aguantar. Erick le pide a Regina que recuerde que se vendió por unos cuantos pesos y que no se le olvide cuál es su lugar.