La tensión no para: Gabriela recibe ataques constantes de Abraham, quien la acusa de encubrir al ratero de su hermano. Sin embargo, ella no se queda callada y sale a dar la cara, defendiendo que no sabe nada y que no tiene nada que ocultar.
La tensión no para: Gabriela recibe ataques constantes de Abraham, quien la acusa de encubrir al ratero de su hermano. Sin embargo, ella no se queda callada y sale a dar la cara, defendiendo que no sabe nada y que no tiene nada que ocultar.