A Wendy, la mamá de Valeria, no le gusta causar problemas, pero acepta que le dolió lo que le dijo su yerno. ¿Se lo merecía? Ahora, Wendy considera aprender a quedarse callada para no estresar a su hijoa o a su yerno y así dejarlos ser felices. Wendy le agradece a su vecina por preocuparse por ella, pero ya no quiere decir nada para estar en paz. Por si fuera poco, Wendy le quiere pedir perdón a su hija Valeria por causarle problemas en su relación y le pide que no se vaya de la casa, pues no se quiere quedar sola.