Hay días en los que algo dentro de ti hace clic… y de pronto, estás frente al espejo, con unas tijeras en la mano, dispuesta a cambiarte el look por tu cuenta. Y no es solo estética, ni rebeldía, pues las personas que se cortan el cabello solas reflejan algo de lo que pasa en lo más profundo.
Aunque a simple vista parezca un impulso sin sentido, según la psicología, en realidad puede estar vinculado a necesidades internas de cambio, cierre o control, especialmente en momentos de crisis personal.
¿Por qué hay personas que sienten la necesidad de cortarse el cabello solas?
El cabello es símbolo de identidad. Y modificarlo con tus propias manos —sin ayuda de un profesional— puede tener que ver con una necesidad urgente de transformación. Tal como lo explica la psicóloga, Elena Daprá: “No es banal cómo alguien se corta el pelo… muchas veces buscamos sentirnos mejor desde afuera para acomodar algo adentro”, según recopila TVN.

Desde cerrar un ciclo, enfrentar el duelo por una relación, hasta intentar recuperar el control en momentos donde todo se siente inestable, este acto se vuelve un canal de expresión emocional.
¿Cortarse el cabello uno mismo es señal de un problema emocional?
Aunque pueda parecer un signo de debilidad, cortarse el cabello no es una señal de un problema emocional. De acuerdo con la psicóloga Lauren Appio, consultada por el Instituto de Dermatología Integral (IDEI) de España, este impulso suele aparecer tras eventos estresantes, positivos o negativos, donde las personas se sienten fuera de control. El cambio físico ofrece una sensación inmediata de agencia personal.
Appio añade que este deseo puede surgir por aburrimiento, frustración, ansiedad o por sentirte “atrapada” en una situación. Es como una forma física de decir: necesito un cambio YA.
¿Es saludable cortarse el cabello solo?
Si es una decisión consciente, con intención clara de renovarse o probar algo nuevo, cortarse el cabello solo puede ser terapéutico. Pero si ocurre de forma compulsiva o con carga emocional muy intensa (como autodaño simbólico), podría ser una señal de que algo necesita más atención emocional o psicológica.
En todo caso, como dice Appio: “Hacer un cambio visible nos recuerda que sí tenemos el poder de transformar nuestra vida, aunque sea poco a poco”.
La Leyenda de las Tejedoras del Destino